
Te cuento,
la peli comienza en el 1968 y acaba en el 2009 ¡y no maquillan a nadie! Por lo visto el tiempo lo van marcando los coches, primero sale un dos caballos y acaba la cosa en un Land Rover todo nuevo, pa´que-te-enteres-espectador-tontorrón.
Por ejemplo, Olivia Molina sale diciendo que es menor y que tiene casi 17 años y acaba la peli con 42 ¡y no la maquillan! O sea el director le dice: Ahora tienes 17. Hoy tienes 42 y tienes que decir… Bien.
Perdón por las cronologías, es que no salgo de mi asombro. Para marcar el transcurso de 42 años de narración a dos actores les ponen gafas ¡y a Paco León incluso le peinan para atrás!
En fin, sólo decir que la peli es de un absurdo tan delirante que por momentos no sabes de qué se trata, si es un anuncio de natillas Pascual, un publirreportaje de cine de barrio para un restaurante en Torrevieja, un sketch para los Morancos o qué, pero es que de puro absurdo que da risa, sí, yo me he reído bastante en varios momentos, y el público también.
Me miraba y pensaba: Qué me está pasando, esto es absurdo… creo que es todo tan delirante que te ríes de risa nerviosa, casi de la de vergüenza ajena o … yo no sé de qué.
Amigos, es que sale Adriá (con el subtítulo: “El Bulli”, como la mosca de TVE en la tele, pa´que sepas donde ir a buscarle) cocinando a través de una pantalla, y los actores le miran como fascinados, y ahí yo no podía más y no sabía si iba en serio o lo hacían para que me partiera la caja o qué.
Déjame decirte que hacen escenas repetidas una y otra vez en las que, en lugar de salir Braveheart o Leónidas con sus hombres al campo de batalla en el climax épico de la película, con esas entrañables voces de fondo de vamos-a-por-ellos-muchachos y todo eso, ocurre lo mismo, pero en una cocina, y simplemente ¡van a servir platos! al grito de ¡vamos! ¡a por ellos!, ¡se van a cagar! Nunca había visto servir un bacalao al pil pil con esa bravura… En fin, que sí, que te puedes llegar a reír mucho.
Último detalle fascinante: La música. Im-presionante. Y en los créditos, ¡la firma alguien! ¿Te acuerdas de las musiquillas que salían por los agujeritos de las primeras máquinas de marcianitos, o de la nintendo mientras saltaba un muñequito? Pues eso, pero a 15.000 decibelios, en Dolby y durante toda la película. Es como si se les hubiera roto algo… Im-presionante.
En resumidas cuentas, que sales con el cuerpo muy raro, como no comprendiendo algo, porque sospecho que no va de presupuesto (algo me dice que hay pasta en la peli). Es como si la peli hubiera venido empaquetada de Ikea y con las instrucciones y el guión en sueco, ¿sabes?, y alguien ha dicho, creo esto va así… como la silla HJÄRTA SKÖLKMNF montada del revés.
Un lío.
PD: Quizás lo más punible de todo sea un tal Alfonso Bassave, protagonista del trío. Supuse que el actor auténtico habría cogido paperas el día del rodaje (contagiadas por cierto, por el del maquillaje que a su vez se las habría pasado al encargado de la música y este al guionista, etc) pero no, sale en Hospital Central, lo dice google, por lo visto le han contratado intencionadamente. Telita.
ARM
la peli comienza en el 1968 y acaba en el 2009 ¡y no maquillan a nadie! Por lo visto el tiempo lo van marcando los coches, primero sale un dos caballos y acaba la cosa en un Land Rover todo nuevo, pa´que-te-enteres-espectador-tontorrón.
Por ejemplo, Olivia Molina sale diciendo que es menor y que tiene casi 17 años y acaba la peli con 42 ¡y no la maquillan! O sea el director le dice: Ahora tienes 17. Hoy tienes 42 y tienes que decir… Bien.
Perdón por las cronologías, es que no salgo de mi asombro. Para marcar el transcurso de 42 años de narración a dos actores les ponen gafas ¡y a Paco León incluso le peinan para atrás!
En fin, sólo decir que la peli es de un absurdo tan delirante que por momentos no sabes de qué se trata, si es un anuncio de natillas Pascual, un publirreportaje de cine de barrio para un restaurante en Torrevieja, un sketch para los Morancos o qué, pero es que de puro absurdo que da risa, sí, yo me he reído bastante en varios momentos, y el público también.
Me miraba y pensaba: Qué me está pasando, esto es absurdo… creo que es todo tan delirante que te ríes de risa nerviosa, casi de la de vergüenza ajena o … yo no sé de qué.
Amigos, es que sale Adriá (con el subtítulo: “El Bulli”, como la mosca de TVE en la tele, pa´que sepas donde ir a buscarle) cocinando a través de una pantalla, y los actores le miran como fascinados, y ahí yo no podía más y no sabía si iba en serio o lo hacían para que me partiera la caja o qué.
Déjame decirte que hacen escenas repetidas una y otra vez en las que, en lugar de salir Braveheart o Leónidas con sus hombres al campo de batalla en el climax épico de la película, con esas entrañables voces de fondo de vamos-a-por-ellos-muchachos y todo eso, ocurre lo mismo, pero en una cocina, y simplemente ¡van a servir platos! al grito de ¡vamos! ¡a por ellos!, ¡se van a cagar! Nunca había visto servir un bacalao al pil pil con esa bravura… En fin, que sí, que te puedes llegar a reír mucho.
Último detalle fascinante: La música. Im-presionante. Y en los créditos, ¡la firma alguien! ¿Te acuerdas de las musiquillas que salían por los agujeritos de las primeras máquinas de marcianitos, o de la nintendo mientras saltaba un muñequito? Pues eso, pero a 15.000 decibelios, en Dolby y durante toda la película. Es como si se les hubiera roto algo… Im-presionante.
En resumidas cuentas, que sales con el cuerpo muy raro, como no comprendiendo algo, porque sospecho que no va de presupuesto (algo me dice que hay pasta en la peli). Es como si la peli hubiera venido empaquetada de Ikea y con las instrucciones y el guión en sueco, ¿sabes?, y alguien ha dicho, creo esto va así… como la silla HJÄRTA SKÖLKMNF montada del revés.
Un lío.
PD: Quizás lo más punible de todo sea un tal Alfonso Bassave, protagonista del trío. Supuse que el actor auténtico habría cogido paperas el día del rodaje (contagiadas por cierto, por el del maquillaje que a su vez se las habría pasado al encargado de la música y este al guionista, etc) pero no, sale en Hospital Central, lo dice google, por lo visto le han contratado intencionadamente. Telita.
ARM
5 comentarios:
jajaja, me ha encantado
Al que sale en Hospital Central no lo he visto nunca pero Olivia Molina es peor que un dolor de muelas
Pues no sé de qué te sorprendes: yo siempre que tengo invitados a cenar, me pongo la falda escocesa, me pinto la cara con los colores de la bandera andorrana y me encierro en la cocina con el cuchillo de descuartizar animales.
No veré la peli porque soy incapaz siquiera de montar un macetero de Ikea pero me he reído tanto leyéndote que me resulta simpática.
Fantástico comentario!! Y no está escrito en sueco...
Bueno, qué ilusión,
estimada Mía no deje usté de leernos que es un honor
Barbara, sospechaba algo así acerca de tu cocina, el habito no hace al monje, es según quién y cualo. Pero claro, Andorra...
Sólo sé hacerme el sueco y siempre alguién señala que soy de Cahmberí, Madriz...malditos
Saludos, abrazos y agradecimeientos por lectuarizarnos!
ARM
Se puede saber por qué nadie comenta mis críticas? Voy a probar suerte: Me cago en el Opus!!
Pitu
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