martes, febrero 17, 2009

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON - El interminable caso de B. Button


Sin duda que no es lo peor que me ha pasado en la vida.

Es lo segundo peor, o así...

Es broma. Quiero decir que son tres horas que ahora no sé donde han ido y no es que tenga graves urgencias que atender, pero de eso a sentarse a mirar semejante futilidad…

No es un horror, sólo moderadamente insoportable, insustanciada, pretenciosa, facilita, coloreada, lacrimógena, efectista, recargada, sensiblera, aburrida, moralista, larga como una condena y eso.

Y Brad guapísimo.

ARM

4 comentarios:

Mía Wallas dijo...

Brad guapo ¿Incluso de yayo? eso es mérito y tú no se lo reconoces hombre

Peggy dijo...

opino lo mismo un rollo

Los criticones dijo...

Hombre, como le van quitando años, a partir de los setenta más o menos ya le ponen guapo, y de ahí para bajo... tan... tan Brad, que rompe la pantalla.

Sí, sólo algunos sabemos lo difícil que es pasearse por el mundo siendo así...

Ya te digo Peggy

ARM

Mía Wallace dijo...

Pues mira, será porque después de haber puesto la peli por los suelos me esperaba lo peor o será porque la ví en domingo, el caso es que, salvando algunos momentos de flipada máxima (de qué esta hecho el remolcador Chelsea por los dioses??) de la necesidad de clonar el A.D.N de Brad (músculos firmes a los 80!) y de repartir tijeras con la entrada (a qué vienen los últimos 5 minutos de cinta, a cuénto de qué vuelve a casa después de abandonar a su hija y su mujer?). Pues eso, que aparte de algunas cosas que no hay por donde pillar, me parece una historia de "apor" preciosa, a mí sí me agradó.

Y, es verdad, Brad está guapo durante toda la peli.