martes, febrero 24, 2009

THE READER - Para llorar

(Aviso a navegantes: en este comentario se desvelan detalles de la trama.)

El primer amor nunca se olvida. Más aún si hay una diferencia sustancial de edad. Y todavía más si se descubre que tiene un pasado oculto, un pasado que muchos querrían olvidar. Todo esto le ocurre al protagonista en la película y, claro, el pobre chaval crece atormentado y, aunque acaba triunfando en lo laboral, practicando decentemente la abogacía, sus relaciones sentimentales son un desastre porque se niega a abrir su corazón a nadie más, no sea que vuelva a llevarse otra decepción. Demasiados lugares comunes.

The Reader se podría dividir en tres partes. En la primera ocurre la historia de amor. Chico burgués adolescente con las hormonas revolucionadas conoce a mujer fascinante de pasado oscuro. Cuando está a punto de esfumarse el interés del espectador, comienza la segunda parte: el juicio. Y nada menos que a exmiembros de las SS, entre ellos, no podía ser de otra forma, la inquietante mujer. Mientras, al chico le ha dado tiempo a crecer y a convertirse en un aplicado estudiante de derecho que asiste al juicio junto a su profesor y sus compañeros de seminario.

En un momento dado, él podría salvarla explicando que es analfabeta, pero no lo hace. ¿Por qué? No lo sé. Quizá no quería confesar que se acostaba (y disfrutaba haciéndolo) con una exnazi. La explicación me resulta muy endeble, la verdad. Pero es que ella misma podría haber confesado que no sabía leer ni escribir. Sin embargo, no lo hace. ¿Por vergüenza de ser analfabeta? ¿Prefiere la cadena perpetua y el oprobio ante una nación y el mundo entero a confesarse analfabeta? No me lo trago.

La última parte (estancia en la cárcel) es la más emotiva. O la más sensiblera. Y todo confluye hacia un claro y único objetivo: sensibilizar el lacrimal.

Es para llorar. Pero no de pena. Sino de lo fácil que se engaña al público con unos personajes pésimamente construidos.

FRANK

9 comentarios:

carmen dijo...

Te parece, que la protagonista merecía el oscar por la interpretación o te puede la mala construcción del personaje cuando la ves actuar?

Los criticones dijo...

Kate Winslet es una actriz de verdad: siempre hace un buen trabajo. Siempre. Aunque a veces tenga que hacer películas lamentables como Titanic. Lo mismo vale para Ralph Fiennes: no falla. A propósito, ambos son ingleses. Es una gran escuela de interpretación. Y el desconocido y joven David Kross también me parece que está a la altura de sus dos grandes compañeros de reparto.

¿Que si se merecía el Óscar? No he visto las demás y no puedo opinar. Pero, en todo caso, ¿de verdad crees que la dorada estatuilla premia de forma justa lo artístico? ¿Ha sido merecido al premio a mejor actriz secundaria?

Lo que sí te puedo decir es que me parece que en Revolutionary Road la Winslet hace una actuación, si no mejor, más difícil y, por tanto, con más mérito.

FRANK

carmen dijo...

A ver, a mí Kate me parece buena actriz pero "no me gusta"...Quizás me pasó en Titanic, y dura el efecto... No disfruto viéndola en la pantalla, debe ser "química".
No he querido ver Revolutionary Road, me la contaron y hablamos de ella...
Con Penélope me pasa más aún. No me gusta nada,ni siquiera la veo elegante, como dicen, aunque en la estúpida película de Barcelona reconozco que lo hace bien porque le van los papeles de ordinaria gritona...
Y debe ser una persona muy agradable, porque los amigos la quieren, pero como espectadora lo personal no juzgo, por supuesto.

Me gustó en "Todo sobre mi madre", -quiero recordar...Aunque tengo lejano el recuerdo-

carmen dijo...

Slumdog Millonaire a mí ma ha parecido la mejor que he visto en tiempo...Creo que el director logra armonizar, integrar, y eso no es fácil ccuando hay tantos elementos.. He visto muchos guiones destrozados por un mal director...Pelis fragmentadas, sin nexo, escenas sin más...

Espero que lo de los Oscars no está amañado. Lo de Penélope, pues una pequeña birria. A quién le habrías dado tu el oscar como secundario-a???
Davis, de "la Duda"?

Cuarentaytresbotas dijo...

Nada que ver con la película que he visto yo. (Nuevo aviso a navegantes: también voy a hablar de la trama. ¿Por cierto quién no la conoce ya, después de tal bombardeo mediático? Así supongo que es imposible emocionarse con ella. Yo tuve la difícil suerte de verla sin saber nada).

¿Personaje pésimamente construidos? Difícilmente podrían estar mejor conseguidos. La complejidad es total. ¿Porqué hacen lo que hacen cada uno de ellos? Las respuestas son tanto personales como históricas. ¿Y cómo pudieron hacer lo que hicieron muchos de los alemanes en aquellos años? La cuestión es intentar comprender, no juzgar. Es lo que intenta el chico en el juicio y nosotros también como espectadores.

¿Porque él no lo confiesa? Porque la sigue odiando, porque la sigue amando, porque fue muy cruel (y bastante nazi) lo que hizo y le parece justo que se pudra en la cárcel, porque es joven y está confundido, porque comprende que él no es nadie para ir en contra de la decisión de ella, porque....

¿Y ella porque no confiesa que no sabía leer ni escribir? Si no te tragas eso, difícilmente puedes tragarte, por ejemplo, nada de lo que pasó en Alemania en época nazi, mucho más inverosímil y absurdo, y sin embargo, real. Porque la vergüenza es a veces un sentimiento muy irracional, porque es una mujer muy soberbia que nunca se rebaja, porque no comprende que lo que hizo estuviese mal, y sin embargo sí que no sepa leer, porque en la Alemania culta eso tiene que pesar como una losa, porque tiene un trauma con eso que la bloquea.... (¿y porqué le encanta que la lean?, creo que todo va encajando un poquito, de forma no totalmente cuadrada, claro, como la vida misma).

El cerrajón emocional del tipo. Totalmente incomprensible, claro. A todos nos ha pasado alguna vez que nuestro primer amor, por el que perdimos la adolescencia entera, fuese una alemana extraña, mucho mayor que nosotros, que un día desapareciera y, años después, nos la encontráramos juzgada por nazi , por haber matado a tropecientas personas y que, en parte por nuestra culpa, sea condenada a pasar el resto de sus días en la cárcel. No todos se lo hubieses tomado tan mal, claro, pero de esos nadie va a hacer una película.

Lugares comunes, dices. Hay muchas películas de nazis, y no recuerdo ninguna parecida a esta. No es maniquea. Emociona. Y deja mucho que pensar al espectador. Pero hay que hacerlo.

Los criticones dijo...

Pero bueno Frank!, que no, claro que no!

Menos mal que cuarentaytresbotas ya lo ha expicado, suscribo todas sus respuestas que es lo que te iba a decir, más o menos, aunque yo no haya tenido esa novia nazi que luego encontré en un juicio (nunca me paso por los juzgados...)

Sorprendido y emocionado por covenir con usté, cuarentaytresbotas, la visión del asunto.

ARM

Los criticones dijo...

Cuarentaytresbotas (y ARM):

lo que para ti son personajes complejos, para mí lo son esquemáticos. Me gusta tu tesis de la culpabilidad alemana causada por el horror que produjo su país (allí llamar a un hijo Adolf es una aberración, aquí Francisco para algunos seguro que es un orgullo). Pero creo que esa explicación te la ofrece la época en la que se desarrolla la historia, no los personajes. Los personajes podrían haber actuado de otra forma a como lo hacen en la película. El chico podría haber gritado en el juicio y también hubiera sido creíble. O haber emigrado a Estados Unidos para triunfar allí como abogado o como político. O haberlo dejado todo para establecerse en las montañas viviendo de la naturaleza, al modo hippy. Todo hubiera sido posible porque el personaje está creado desde una perspectiva historicista. Y, si toma el camino que lo hace, es sólo porque es el camino más corto a la lágrima del espectador. Por supuesto que cabe la explicación que tú das. Pero no la veo defendida en la película.

Y lo mismo podría decirse del personaje de ella. Y de otras situaciones.

Lo que sí quiero aclarar es que nunca afirmé (creo, espero) que la película fuera maniquea. Ni lo pienso. Pero si te a ti te parece recordar que lo dije, da que pensar. El subconsciente traiciona.

Hay que reconocer, eso sí, que si este filme está provocando tal debate, algo debe tener. Al menos, para algunos.

FRANK

PS: Hablando de personajes bien construidos de la época nazi, recuerdo al coronel Amon Goeth (también interpretado por Fiennes), uno de los seres más abominables y repugnantes que he visto en la pantalla y que, sin embargo, en un cierto momento asoma la humanidad que posee y llego a comprender.

PS 2: Recomiendo, de la Alemania nazi, La noche de los generales (1967), thriller político.

carmen dijo...

La complejidad forma parte del ser humano, justamente. No está bien construido un ser complejo. Todos somos seres complejos .
La buena construcción ,que tiene que ver con la solidez , es el resultado de una buena integración de toda la personalidad. Como una orquesta, compleja en sus muchos instrumentos, pero si está bien dirigida, resulta armoniosa la melodía que resulta. Cada instrumento en su momento.

ARM creo que ha captado mejor la falta de solidez de los personajes en sí mismos. Es la lágrima fácil la que dirige, algo externo, nada de ellos...

carmen dijo...

Perdón quería decir FRANK, y he escrito ARM. También el subconsciente??
NO NO: Estoy con la respuesta muy bien argumentada de FRANK. Y por bien argumentada entiendo bien fudamentada!!!!!!