Hay conciertos que te animan a coger una guitarra y no parar de tocar. Y hay otros que te dan ganas de coger la guitarra y tirarla por el balcón. De este último tipo fue el que ayer dio en la sala Galileo Andy McKee. Creo que será la única referencia en mi memoria sobre estos años: a finales de la primera década del 2000 me acuerdo que vi a Andy McKee, y poco más… Este guitarrista de Kansas que debe haber nacido de una guitarra acústica, se ha dado a conocer gracias a youtube –supongo que él no estará tan molesto con las descargas ilegales- con más de 20 millones de visitas a su espectacular Drifting. La fama le ha venido por tocar la guitarra a la vez que la golpea a modo de percusión. Pero reducirle a esto es una forma muy simple de describir a este pedazo de músico que ha conseguido hacer unas melodías muy reconocibles y muy muy emotivas. Una buena lección para los enamorados del ruido, los delays, las multipedaleras, los engañabobos y las poses. Andy McKee no canta, habla lo justo y toca de pie, para lo cuál se sacó una guitarra con los trastes inclinados. Un invento del demonio que pronto copiaré con mi Academy. Solo algunos dotados –no estoy yo entre ellos- pueden transmitir las sensaciones que provoca una sesión tan emocionante como la de ayer. Aunque es difícil encontrar las palabras para describir a este poeta que usa como modo de expresión un cacharro de seis cuerdas y unos cuantos cientos de años.
Pitu
C.CORNELL SINGS W. HOUSTON
Hace 21 horas
3 comentarios:
Impresionante. No habia escuchado nunca nada suyo. Y a partir de hoy, seguro, que lo haré más a menudo, muy buena recomendación!
Thakius. Esta también es la ostia:
http://www.youtube.com/watch?v=ExgqnilG4pU&feature=channel
Un saludo
Pitu
GENIO el tío
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