domingo, noviembre 28, 2010

BIUTIFUL - Quien mucho abarca...

Hay que reconocer el mérito de Iñárritu de abordar el tema de los ilegales, de los "manteros", de los talleres clandestinos de los chinos. Parecía que existía una autocensura en nuestro cine sobre el tema, cuando lo vemos (y los usamos) casi a diario. Sin embargo, el director mexicano ha querido meter muchos otros temas en Biutiful y, ya se sabe, "quien mucho abarca...". Ni siquiera en las dos horas y media de película que dura la película caben tantos temas. Y aún menos si se pierden unos preciosos minutos en mostrar una espectacular persecución de "manteros" por el centro de Barcelona. Pareciera que el bueno de Iñárritu se quería dar el capricho. Innecesario.

Donde se encuentra definitivamente cómodo y sabe sacar todo el jugo dramático es en las secuencias de distancias cortas, ya sea en las más cercanas, esas que se dicen a media voz, en susurros, o en las más tensas que acaban a gritos. Iñárritu es capaz de sacar lo mejor de los actores en este tipo de escenas y seguramente sea eso lo que salva la película. Porque todos los actores cumplen a la perfección con su papel. Sí, señora, no se preocupe, Bardem lo hace muy bien, como no podía ser de otra forma: es un buen actor. Sin embargo, debido a su cuerpo, a su voz, a su cara, no resulta del todo creíble en su personaje: un marginal, seguramente ex yonqui y enfermo terminal. Tiene demasiada presencia física, en otras palabras. Claro que la culpa no es suya.

Supongo que es positivo que Iñárritu haya sabido encarar un proyecto sin su colaborador habitual, el guionista Guillermo Arriaga. Yo, la verdad, ya estaba un poco harto de las historias cruzadas a las que nos tenían acostumbrados (hay que agradecerles, eso sí, la genial Amores perros, pese a la presencia de esa señora a la que no denominaré actriz llamada Goya Toledo). Pero Biutiful tampoco llega a convencer del todo, aunque no se puede negar el valor de algunos momentos interpretativos y la intención de mostrar algunos de los secretos (?) de las grandes ciudades y la economía sumergida. Por otra parte, es, en cierto modo, irresponsable mezclar problemas sociales con poderes sobrenaturales. En definitiva, una película muy pretenciosa. Creo que con algo más de humildad Iñárritu haría un cine excelente.

FRANK

4 comentarios:

Pirax dijo...

Prácticamente no estoy de acuedo en nada. Es una película cargada de personajes más humanos que muchas personas que pululan por las calles. La tridemensionalidad del PErsonaje de Bardem es absoluta: un hombre que obra dentro de la "economía sumergida", ecplota inmigrantes, incluso es culpable de un asesinato masivo, y sin embargo no se cnosidera a sí mismo ni "asesino" imprudencial, ni ecplotador, pues lo hace como un apoyo, por ganarse un dinerillo y tratar de hacer las cosas "lo menos feas" posibles para ellos. Es grandioso cómo consiguen darnos contradicción humana, y mostrarnos una parte que nos ocultamos a nosostros mismos: nuestros mejore y peores trapos internos que salen a aerearlos al sol. La dualidad de la mujer es preciosa, también, una mujer presa de sus impulsos incapaz de controlarse por más amor que busque y trate de dar. Quizá esté de acurdeo con que no cuajan del todo las dos facetas, o que "sobre" la espiritual. Pero creo que finalmente es o que consigue darnos un respiro emocional para no temrinar con las venas obstruidas deseando abrirles brecha para que fluya y terminar con este patético comportamiento nuestro como personas. La aplaudo.
Por otra partr me paece perfecto que se haya desecho de ese lastre Arriaga, que viendo las películas que hace cada uno por su cuenta, sin duda la obcecación viene de parte del escritor-director, y no del todólogo Iñárritu (este señor ha hecho Cine, Radio, Tele, Pubicidad y Diseño).
La aplaudo.

Pirax dijo...

perdón por lo mal escrito que está ese comentaroio, estoy dormidón... (obcecación, y demás fallas y dedos torpes que hay...)

Los criticones dijo...

Encantado de que haya opiniones diferentes, Pirax. ¡Ojalá hubiera más!

De que el Iñárritu graba anuncios no hay ninguna duda después de la escena a la que me refería de la persecución de los "manteros". Por un momento pensé que los anunciantes eran capaces de conseguir meter un comercial en la mitad de la película. Afortunadamente, (aún) no.

Saludos,
FRANK

Anyrak dijo...

Uf... bueno, no sé aún por dónde entrarle al comentario, si desde la crítica al cine de Iñárritu o desde la emoción que me ha provocado la película...
Yo no me explayaré, hay cosas que obviamente no me han cerrado, cosas que han sido agarradas con pinzas inncesariamente, pero es que agradezco TANTO ir al cine y que me remuevan las entrañas de esta manera, que el resto me parecen comentarios snobistas. Bardem no es Bardem es Uxbal y yo fui durante dos horas parte de su piel... no soy crítica de cine, ni enterada, ni mucho menos... sentí en mi alma lo que Mateo sentía, sentí ese estar fuera del sistema, sentí que aún así se puede ser coherente... sentí que se puede tener fe sin tenerla... SENSACIONES... SENTIMIENTOS... que todos guardamos y escondemos detrás de la careta.
Id a verla, por favor... con el corazón abierto...
Salud!