sábado, febrero 27, 2010

AVATAR - El poder del márketing

No sé si algún día llegará una película en 3D que revolucione el cine, pero desde luego Avatar no lo ha conseguido. De hecho, no apuesto por que se hable mucho de ella dentro de unos cuantos años. Se trata de un filme para niños (ni siquiera para adolescentes) repleto de clichés en el que la máxima innovación es, claro, el 3D, un formato muy novedoso (?): se inventó en 1922 (The power of love). Pero la capacidad de persuasión sobre las masas (hay que volver a leer a Marcuse (1), señora) es tan poderosa que, si se te ocurre confesar que Avatar te ha aburrido desde el minuto diez, resulta que eres un intelectualoide, un radical y que sólo te gusta el cine iraní y alguna película coreana (argumento de una lógica aplastante).

Como digo, no hay un solo tópico que no se utilice en el argumento y los personajes. Desde la caída del caballo para que la princesa se ría hasta la rivalidad del héroe con el gran guerrero de la tribu, prometido, claro está, de la princesa, pasando por que sea el elegido para llevar al pueblo a una nueva era. Desde el momento en que el comandante de los marine le encomienda la misión, ya se sabe qué va a ocurrir en lo que queda de película. Y esto ocurre en el minuto veinte, es decir, que aún tienes que tragarte más de dos horas de imágenes en 3D donde no encontrarás ninguna sorpresa.

Y para más inri, se sospecha del plagio de un relato del escritor Poul Anderson.

Ni siquiera ha sido capaz este gran contador de historias que es James Cameron (2) de ir más allá de lo que vemos en televisión todos los días: los marines estadounidenses masacrando un país por algún recurso energético.

Algunos momentos inolvidables: el comandante dirigiendo una ofensiva aérea con una taza de café en la mano o aguantando un fuego sobre su hombro durante varios minutos para, al cabo, apagarlo con un par de palmaditas.

Si queréis un cuento para niños (y adultos), mejor Aladín, mucho más divertida. Si queréis ver una película de guerra crítica con la política exterior estadounidense, mejor La chaqueta metálica. Si queréis ver un extraño entrando en una tribu y luego luchando contra los de su propia cultura, Bailando con lobos o La Misión. Si queréis ver una fábula del futuro con una pizca de filosofía, Matrix. Y si queréis ver una película ecologista, La selva esmeralda, de John Boorman.

Si queréis llevar al cine a los niños, Avatar les gustará seguro. ¡Y con imágenes en 3D, guau, qué chulo!

FRANK

(1) "...el arte está distanciado, pero no separado de la realidad porque está mercantilizado, por lo tanto, no se puede utilizar como medio de evasión porque está bajo el control de la clase dominante" (artículo sobre Marcuse en la Wikipedia).

(2) "James Cameron escribió un scriptment de ochenta páginas sobre Avatar en 1994 y según sus propias palabras lo hizo en tan sólo dos semanas" (artículo sobre Avatar en la Wikipedia).

miércoles, febrero 24, 2010

INVICTUS - El chamán

Tras la derrota nazi en Alemania, ¿habría que haber mantenido la bandera con la esvástica en aras de una reconciliación nacional? En la Santísima Transición Española lo hicimos, nos quedamos con la bandera del hombrecillo de voz aflautada, sin gallina eso sí: un camino intermedio.

 

En Invictus la hipnótica presencia de Morgan Freeman/Mandela convence al pueblo/espectadores de que a los hasta ahora verdugos afrikáner (rubios y racistas) deben mantener su bandera en todos los mástiles y su blanqueado equipo de rugby nacional, símbolo hasta entonces de su muy nazi apartheid. El argumento es que sin los rubios (que son los que tienen la pasta y los que saben escribir) el país se va al garete, así lo explica Mandela/Freeman en una frase, aunque el argumento principal en la película es más bien el épico, el de la emoción de la victoria en el rugby, el de Disney.

 

Como sea, se trata de una peli sencilla, plana, especialmente luminosa, eficaz, honesta, veraz y sin grandes pliegues de complejidad ni de arrebato. Hubiera preferido una cala un poco más profunda para el chulazo de Eastwood, pero no todo va a ser Million Dolar Torino.

 

 ARM



lunes, febrero 22, 2010

EN TIERRA HOSTIL.Vuelta y vuelta

Katheryn Bigelov acaba de tumbar a su ex, James Cameron, en la última edición de los BAFTA gracias a En tierra hostil, quién sabe si gracias al inminente cambio en el gobierno británico que protagonizará el otro Cameron, David el yupi. Porque si Avatar es un gran collejón de la industria cinematográfica a las actuales guerras por petróleo, En tierra hostil es una mirada más ambigua y reflexiva sobre la carne de cañón americana, con un final más que cuestionable. Bigelov consigue un retrato seco como el ajo gracias una mezcla de estilos entre el hiperrealismo documentalista y el videojuego, tan utilizado últimamente y tan sugerente a la vez. Y para ello se sirve de una compañía especializada en la desactivación de explosivos que vive sus últimos días de batalla antes de su relevo. Una espantosa rutina que parece atormentar a todos salvo al cowboy de turno –Jereme Renner- que pone la salsa con sus continuas patadas al reglamento del marine prudente. Como si lleváramos un pesado uniforme por las dunas del desierto, la película nos transporta a una tierra tan desconocida para estos jóvenes como ignorada. Uno de los mejores dramas bélicos de los últimos tiempos que en lugar de centrarse en el sinsentido de la guerra a través de la reflexión de sus personajes, la locura o la cuidada fotografía –Apocalipsis Now, La delgada línea roja, Salvar al Soldado Bryan...- sirve un puñado de tierra vuelta y vuelta que el espectador mastica lentamente en la sala mientras, simultáneamente, un gran pepino cae en el mercado de alguna ciudad impronunciable. Cosas de la posmodernidad. Una gran película si no fuera por un epílogo maquiavélico que trasmite mucha indulgencia con estas barbaridades bárbaras. Que la guerra es mu perra.

Pitu

UP IN THE AIR - El hombre del café


Si hay un tipo que hace bien de George Clooney, ése es George Clooney: un genio, insuperable en eso.

 

Up in the Air es una peli que provocará una cierta extrañeza en el espectador errante y una cierta incomodidad en el que iba convencido de encontrar una comedia romántica del chulazo de Nescafé: el chulazo sí está, protagoniza todos los planos haciendo precisamente del señor que toma Nescafé (a precio de vegasicilia) y que aparece fotografiado en la parte trasera de todos los autobuses del redondo mundo.

 

¿Por qué este hombre hace de sí mismo? Porque tiene mejores cosas que hacer que aprender interpretación, porque no tiene ni pajolera idea de hacer otra cosa y porque eso le hace más millonario y más guapo.

 

¿Por qué una peli tan rara? Creo que quiere seguir siendo guapo, millonario, cafetero y ahora además, (parecer) listo. 

 

La peli es rara porque el envoltorio es de bajo presupuesto (o sea, no hay exteriores) lo cual resulta un tanto asfixiante, sin ser de bajo presupuesto porque hay que contratar al hombre del café-boutique. Parte de la culpa es del éxito de la anterior cinta indie (o sea, de bajo presupuesto) del director, Juno, el resto de la culpa es de la novela en la que está basada, típicamente “actual” en el peor sentido (léase “descubrir la mantequilla en el 2010”).

 

Up in the air es un relato moderno, donde el tipo con un trabajo genuinamente moderno, se encuentra perfectamente vacío, cosa ya no tan moderna. O sea.

 

PD:  El tipo se dedica a despedir a gente por todo el país, ni una reflexión política al respecto. ¿Qué fue de Marx y de aquellos descamisados/sindicalistas? Esto con Franco/Eisenhower no pasaba.

 

 PD2: El que se ha enterado de algo, por supuesto: Frank

 

ARM

sábado, febrero 20, 2010

UP IN THE AIR - Un sopapo que hace reír

Cincinnati, Omaha, San Francisco, Chicago, Wichita, ciudades de Estados Unidos que, desde el aire, se asemejan: barrios residenciales, casi siempre un río que cruza la ciudad y trabajadores a los que hay que despedir porque, sí, amigos, estamos ante el país capitalista por antonomasia (con el permiso, ahora, de Rusia). En la tierra de las oportunidades, no sólo se quedan sin trabajo, sin orgullo, sin perspectivas personales (somos lo que trabajamos), sin poder pagar la hipoteca y la televisión de plasma comprada a crédito, sino también sin seguro médico. Abordar todo este drama desde la comedia tiene un gran mérito.

Pero, en realidad, Up in the Air trata de la persona encargada de llevar este terrible cometido de soltar en el limbo profesional a esforzados trabajadores que lo han dado todo por una empresa que, al contrario que ellos, no tiene corazón, ni familia. Este personaje, interpretado por un gran George Clooney, se enfrentará a la filosofía de vida que ha ido elaborando durante años de trabajo y viajes por todo el país. Aquí está la belleza de la película y donde radica su grandeza, el héroe enfrentándose a sí mismo, mucho peor que enfrentarse al paro, a la empresa o a un villano con superpoderes. Mírate en el espejo y dime qué ves.

El resto de actores arropan a Clooney dando una lección de profesionalidad a la altura de un guión sin una sola fisura y nada complaciente, repleto de verdades tan verdaderas como un puñetazo en todo el cigarrillo y que, joder, te hacen reír. ¿Dónde se ha visto que te den un guantazo y te rías?

Todos acaban donde tienen que acabar... como si fuera la vida real, y no una película. Justa o injusta, la vida es así y hay que tomarla como viene.

FRANK

viernes, febrero 12, 2010

NACIDAS PARA SUFRIR - Un poco de todo


Nacidas para sufrir, la nueva película de Miguel Albaladejo es un retrato de la soledad en la España rural y, más que de la soledad, del miedo a ella. Del miedo a la soledad, a la enfermedad, a algunos familiares (por llamarlos de alguna manera), sobre el egoísmo, sobre la bondad, sobre los matrimonios de conveniencia, sobre la burocracia... Podemos decir, una película costumbrista al máximo.

Con una Adriana Ozores y una Petra Martínez excelentes en sus respectivas interpretaciones, todas las actrices están estupendas pero es que ellan destacan, aparte de porque son las protagonistas, por su buen hacer. Los diálogos son divertidos, y el ritmo ágil.



La sala se rió mucho, lo cual es bueno (y no tan fácil como parece) cuando haces comedia, sobre todo en determinados momentos en los que el guión hace giros que pueden ser previsibles pero que quedan resultones.

Fallo: El calificativo con el que yo definiría la película es "ALMODOVARIANA" por algunos hechos que acontecen y , de hecho, se me asemeja a Volver en ciertos aspectos (el tono que se le da a los personajes parecen del pueblos cercanos, coñe)

Y yo os pregunto, ¿es positivo o negativo para un director (que no sea Almodóvar, claro) el que alguien califique tu obra con ése adjetivo?

Yo lo tengo claro, si dirigiera películas preferiría tener mi estilo propio, sea el que sea.

BEATRIX KIDDO

jueves, febrero 11, 2010

THE SOCIETY - Arte universal y divertido

Simplemente siéntate y déjate llevar. No intentes descifrar en qué idioma hablan los tres actores que protagonizan The society porque te perderás algo mucho más importante: las sensaciones que te transmiten. Y porque, en realidad, hablan varias lenguas y ninguna en concreto. Lo que, al cabo, resulta ser un idioma universal. Como la música, tan importante como bien utilizada en la obra.

Déjate llevar por el montaje y por las excelentes interpretaciones y ten por seguro que te arrancarán varias carcajadas con esta reflexión acerca de la defensa de la propia cultura (¿es que existe algo así?), del miedo a lo distinto, a lo otro, con un cierto toque de thriller y un final sin complejos. Y siempre con humor. Y con canciones con un tremendo significado dramático acompañadas de coreografías tragicómicas con un punto absurdo y otro serio.

Un montaje valiente, franco, sin engaños. Una obra cuya máxima aspiración es que el espectador pase un buen rato. Y, como quien no quiere la cosa, también que se replantee un poco el mundo en el que vive. No parece mucho, ¡pero que faltos estamos de algo tan sencillo!

FRANK

Información de horarios y precios.

lunes, febrero 08, 2010

LA CARRETERA - El cine de ceniza

Con las películas digamos "apocalípticas" uno tiene especialidad debilidad y lo reconoce, pero créanme si les digo que deberían ir a ver La carretera aquellos espectadores que tengan especial rechazo a las tramas fatalistas. Que sí, que de verdad, que van a pagar 7 euros y pico de buen cine con La Carretera...

Habrá en este caso dos tipos de espectadores; los que hayan leído previamente el pullitzerizado libro del eremita Cormac McCarthy y los que nones. Es una distinción evidente y aplicable a tantas adaptaciones cinematográficas, con la salvedad de que en este caso las expectativas son mucho mayores por lo aplastante, crudo y genial de la narrativa contenida en el libro. "Por siaca", no desvelaré ninguna clave de la novela o guión por si alguien quiere darse el gustazo.

La Carretera es un cuento, no otra cosa, gris y oscuro, desesperanzado y caótico. No ocurren en su trama demasiadas cosas, y podríamos pensar que esto lo hace caer en el tedio. Pero para nada. Está trazado con una prosa directa, muy intimista y personal, y sus dos personajes principales (padre e hijo) establecen entre ellos unos lazos tan especiales como terribles.
El libro es la historia de éstos dos personajes en una atmósfera determinada. Una atmósfera gris y apocalíptica. Ceniza, fuego, horror... y poco más. Una novela muy especial que empezó a venderse a tientas y que ha acabado en esas máquinas del metro donde igual puedes comprar libros que Doritos.

Es esta atmósfera, este fin del mundo cumplido el que hace del libro una misión complicada de adaptar. Y vaya si han dado en la tecla, vaya si han aprobado con matrícula el examen.

No sólo el guión de la película es excepcional, con tan sólo unas cuantas escenas dialogadas, sino que el mundo y atmósfera de la que hablábamos ha sido trasladado de manera magistral a la pantalla.

Si en el libro es la prosa genial y cruda de McCarthy la que nos hace caminar pisando ceniza sobre su carretera madmaxiana es la fotografía de Aguirresarobe (bendito seas) la que en el filme nos enfrenta a unas estampas crudas, grises, humeantes, telúricas y asfixiantes. En la butaca sólo podemos regocijarnos ante semejante espectáculo. Las palabras se convierten en negativo de 35mm como si por arte de magia el libro hubiera querido convertirse en película.

Pero no sólo de fotografía vive el cine, y si lo arduo de la prueba es básicamente plasmar una atmósfera, eso no quiere decir que los demás elementos de la narrativa queden relegados. Ni mucho menos. Se conjuga un zumo de elementos magistralmente combinados en La Carretera.
Esa complicidad de la que hablábamos entre los dos personajes la sostiene por un lado el guión directo y terrible. Unos diálogos de padre-hijo salvajes, donde la muerte tiene en sus labios el mismo sabor o peso que la palabra hambre, carrito, pistola, cocacola o sonrisa, porque todo vale exactamente lo mismo. Como no podía ser de otra manera, el plantel de actores sostiene momentos verdaderamente emocionantes o descorazonadores, como lo quieran ver. Viggo Mortensen ya tiene ganado el cielo desde hace algunas películas, y en éste caso no hace otra cosa que subir un peldaño más. Claro, con esa carita que Dios le ha dado, y fotografiado además por el "maestro Aguirre", su presencia hace de cada plano un plano viviente.Cada mirada a cámara o primer plano es uno de esos pequeños bocados de lenguaje cinematográfico que le gustaban tanto a los Godard y cía., esa gente. Su relación con el pequeño (al fin un niño al que no dan ganas de estrangular cada vez que abre la boca) es dolorosa y llena de amor. Pero no piensen en amor como lo conocemos, amor apocalíptico, amor fatal. Y no me tiren mas de la lengua... Por si fuera poco, el director nos sorprende con una propuesta que respeta "reordenando" a su modo cierto aspectos narrativos que en otro caso se podrían haber obviado o peor aún, haberse convertido en un problema para la lógica del guión. Y no. Acierto total.

Cuando advertimos cosas como éstas es cuando nos cercioramos de que estamos ante una obra de arte. Sí, suena muy gordo, pero es que de verdad que lo pienso.

Bien es cierto que tengo debilidad por las road-movies. Por las historias dentro de una historia. No vayan a verla pensando en que eso del Apocalipsis y tal no es algo que os acabéis de creer. Os perderíais todo lo que cada personaje y acción de ésta película quiere contaros. No os perdáis si no la escena de Robert Duvall, que vale por sí sola la mitad de las películas que vi el año pasado....

MORTIMER

sábado, febrero 06, 2010

TE INVITAMOS AL TEATRO

ATENCIÓN: HA FINALIZADO EL CONCURSO. Sigue en pie el descuento si vas de parte de este blog.

¡¡Aún tenemos 2 invitaciones dobles para The Society, en el Teatro Fernán Gómez de Madrid!! ¿Las quieres? Sólo tienes que escribir un comentario contándonos un momento memorable de tu vida que te ocurriera tomando café o té. (Otra opción: lee el siguiente post.)

Además, si vas de parte de "Teatro y cine", la entrada sólo te costará 14€. Date prisa porque hay un cupo limitado según el aforo disponible.

No olvides dejarnos tu mail o teléfono para que nos pongamos en contacto contigo. Puedes mandarnos un mensaje a teatroycine(arroba)gmail.com.

The Society, sólo del 10 al 14 de febrero.

lunes, febrero 01, 2010

CONCURSO: THE SOCIETY de Jo StrØmgren Kompani

ATENCIÓN: HA FINALIZADO EL CONCURSO. Sigue en pie el descuento si vas de parte de este blog.

El Teatro Fernán Gómez programa 5 únicas funciones de The Society, una reflexión sobre la sociedad actual que parte de una pregunta sin aparente transcendencia: ¿café o té?

¡Atención! Sorteamos 2 invitaciones dobles para ver la obra. Sólo tienes que escribir un comentario diciendo cuál es la obra de teatro o la película actualmente en cartel que más recomiendas y explicar por qué. ¡No te olvides de dejar un mail o un teléfono de contacto para poder recibir las entradas!

Únicas funciones del 10 al 14 de febrero.
Precio: 18€; miércoles y grupos de más de diez personas: 14€.
Más información: info@teatrofernangomez.com; 91 4800300.
Miércoles a sábado: 20:00 h.
Domingo: 19:00 h.
Sala Guirau


Más información en el blog del Fernán Gómez.