lunes, julio 06, 2009

TETRO - Tetrorrífica


Tetro es una película irritante (siempre que no puedas salirte de la sala hasta el final). Es una de las películas más ridículas, absurdas y delirantes que recuerdo. El agravante esencial, comparado por ejemplo, con las de “sobremesa” de la tele son, evidentemente, las aspiraciones e ínfulas.

Un amigo me decía que Fellini también es absurdo y delirante. Es verdad, pero el universo que media entre la genialidad y el arte, que es esa sutil capacidad humana de transmitir y compartir emociones, a un elefante entrando en una cacharrería o a los descerebrados de OT desgañitándose delante de un micrófono con peinados que surgen directamente de su tronco encefálico, es infinito.

Si esto fuera literatura no me cabría ni la más mínima duda de que El padrino se la escribió "un negro" a Coppola, supongo que habrá fotos del rodaje y será el orondo italoamericano el que calentaba la silla de “Director”.

Con esta película delante se pueden pensar muchas cosas (a mi abuela le daría tiempo a coserle un juego de 30 pares de orejeras de punto a Dumbo)… en realidad la ficha asegura que sólo dura 127 minutos, sin embargo a mí me parecía razonable encontrar al salir una nevada de Enero o que los dinosaurios hubieran vuelto a tomar lo que fue suyo. Probablemente la obligación de quedarme en la butaca ha sido letal (mi confesor no me permite abandonar los cines precipitadamente, aunque sea en plan casto).

La idea fundamental que se va imponiendo en la cabeza del espectador medio desde los primeros planos es la de fracaso, esa cosa tan aparatosa. Esto es, el director deja claro que el hermano pequeño de Tetro saca una carta manuscrita del bolsillo y la lee con carilla de estreñimiento y se compunge y lloriquea, significa que la carta le emociona y tú te tienes que emocionar; si a Carmen Maura le saltan flashes a la cara es que le hacen fotos, o sea que es una tipa importante; si al prota le saludan por su nombre en un café de Buenos Aires es que es un auténtico canalla. Todo es como de Coco de Barrio Sésamo, pero sin pizca de gracia. Todo es grosero, romo, grueso, tanto que Barrio Sésamo (el español, el de Chema y Espinete) al lado de esto es una cota del arte dramático de nuestro tiempo.

Por si fuera poco, la peli sufre un imparable crescendo catastrófico y estrambótico de manera que llegando al final del metraje (kilometraje) la cosa ya va a ritmo de platillos en el circo y las sucesivas apariciones de Carmen Maura están directamente radicadas en un viaje lisérgico absolutamente incompatible con la salud mental (y no por culpa de la actriz precisamente).

Había leído en algunas críticas que Coppola imitaba a Almodóvar en Tetro. No daba crédito, como no lo dará Almodóvar. El director de El Padrino se ha vuelto un manierista del de Campo de Calatrava y Pepi, Luci, Bom… ver para creer. En efecto, el hombre ha sufrido una especie de obsesión enfebrecida, patosa y reincidente de la que ha hecho una max mix del peor Almodóvar posible, refrito, triturado y mamposteado. Asombroso, no obstante, dentro del conjunto resulta simplemente un detalle morboso.

Si alguien tiene una teoría que explique lo que le ha pasado a este señor, por favor…

PD: ¿Le habrá llegado a Maribel Verdú en su vida algún guión exento de exigencias dramáticas de empelote?


ARM

miércoles, julio 01, 2009

TRES MONOS - Por casi


Tres monos está a punto de ser un “peliculón de escándalo” (según la Clasificación Oficial de Críticos, Críticas y Troncos de Cine de Carabanchel, por encima sólo está “la-vas-a-flipar”, pero se reserva exclusivamente a patanegras).

Es fácil, menos mal, la crítica de esta peli (me la sé, creo que apruebo):

guión – cojonudo
actores – quetecagas
fotografía – mu bonita
ritmo – turrón

Hale.


(Versión Extendida 2.0)

A punto de ser inolvidable. Fue Palma de Oro en Cannes y una cierta consagración de su director Nuri Bilge Ceylan, un señor turco.

La película tiene mucho de admirable y sí que hay rostros y planos que tardarán en desaparecer de la retina de cualquier espectador. El tipo ha querido articular su lenguaje preñado de reflexión mediante una fotografía preciosista, especialísima y admirable para que cada plano se convierta en un lienzo de composición poética, melancólica y psicológica, en una suerte de producto pictórico en tonos mate y colores saturados y plomizos. El resultado está a medio camino de los espacios devastados de E. Hooper, los personajes de Ribera “El Epañoleto” y las caras arrugadas e hipernarrativas de Lucien Freud.

El guión tiene la contundencia de una obra clásica de culpa, familia y desolación. Rotundo y bruñido, entre Shakespeare y Bergman.

El ritmo sin embargo, esa cosa que notas tan fuerte en la nuca en La soledad por ejemplo (a la cual quiere parecerse en algún sentido) se coagula, se hace grumo, luego bola y no puedes tragar. Y sí que era necesario un ritmo introspectivo, reflexivo, contemplativo y demorado como el que funciona felicísimamente en la peli de Rosales, pero no en Tres monos donde al esforzado dire se la ha ido la mano, y algún espectador podría llegar fusionarse con la moqueta del cine en alguno de sus interminables planos.

No es un crimen de lesa humanidad, se aguanta bien y no es necesario usar las mascarillas de oxígeno (que deberían colgar sobre las butacas de los cines en caso de “despresurización”) simplemente lamento lo que ha sido y ha estado a puntito de ser.

En fin.


ARM

martes, junio 30, 2009

LA (pasada) FIESTA DEL CINE- Modo Conclusiones ON

He de reconocer que, por una vez, se ha propuesto algo interesante para fomentar que la gente acuda a las salas de cine.

Nada de "te descuento un céntimo en la cena en el Foster's" o en sus versiones más costrosas.

Nada de "te descuento un euro si vienes a las 4 de la tarde". Y nada del famoso..."¿qué día vienes al cine? Lástima es el casualmente cuando no valen tus descuentos"

Y por supuestísimo,esta vez no se les ha ocurrido emlear el recurso de castigarnos cara a un rincón penalizando el "porsiacasoseteocurre" ver películas por Internet o la copia de las mismas.

¡Esta vez no! Señoras y señores, pues está con ustedes: ¡El día en el que alguien tuvo una buena idea! (pero no nos acostumbremos)

Y es que esta vez lo que se hacía es rebajar el precio de las entradas incitando al consumo de cine en las salas.

Entonces, así a bote pronto, se me ocurre...¿y si parte del problema reside en el precio de las entradas de cine señora ministra Sinde(coro)?


Veamos un rápido ejemplo de lo que puede suponer ir al cine para una economía familiar que no sea de la familia Botín:

En nuestro caso: vamos a ver una película con niños y en 3D. Este es el caso que se sale más de madre. Sólo la entrada, en según qué salas ya son 7.50 eurazos del ala, si la ves en 3D súmale 3 euros más. [Inciso: Cada vez que veas una película en de esas características has de sumar esos 3euros. Podría haber un buzón de reciclaje o que las gafas te sirvan de una vez para otra pero no, el caso es consumir a lo loco]

Si vas con tus niños/sobrinos/ primos/ análogos se les suele comprar unas bebidas y unas chuches para que mastiquen y no hablen mucho si la peli no les gusta. En nuestro ejemplo, vamos a equilibrar (entre el niño glotón y el tiquismiquis) y equipararemos el precio de las viandas al de la entrada (todo por persona)

Y así la broma empieza a ser buena:


11.50+7.50=19€

(digamos 3 niños y tu) 19x4=76€

Cine ¿artículo de lujo?

En la Fiesta del Cine pude observar el llenazo de los cines, no muy significativo el domingo por ser un plan usual para ese día, pero si palpable el lunes y el martes.

Según los taquilleros de los Cines Golem el domingo no se notó apenas la diferencia pero las colas de las sesiones de las cuatro, seis y ocho del lunes y del martes eran muchbo mayores que las que habría cualquier dia normal ( es decir, sin oferta).

Puntos negativos:

No se debe ir a la sesión de las cuatro de la tarde sobre todo si se está en un día de furia a menos que se pretenda a cabar al borde de un ataque de nervios porque sólo acuden abuelillos con incipiente sordera y deseosos de demostrar los resultados de su reciente operación de cataratas. El resultado es que se convierten en los narradores de la película.

También va a esa sesión gente que se mete en el cine a echarse la siesta, cuando no se les olvida apagar el móvil.


Según la recaudación en taquilla no hay muchas sorpresas en cuanto a las películas que ocupan los primeros puestos y por los resultados de este último fin de semana nos quedan taquillazos basados en el cómic hasta que Almodóvar y Boyero se den un beso en la boca.


BEATRIX KIDDO


TRES MONOS - Una de cal y dos de arena

Tres monos no es una película fácil de ver. Es una película con pocos planos, medidos, cuidados, pensados. Los profesores de cine deberían mandar como ejercicio práctico contar el número de planos de esta película y compararlo con los de cualquiera otra de la cartelera. A veces, Nuri Bilge Ceylan (director del filme) usa el recurso de montar en plano: por ejemplo, de un general se pasa a un primer plano (o viceversa) sin cambiar el encuadre. Parece que este recurso ha caído en desuso, cuando grandes maestros del cine lo han usado. Pero es que en el cine actual la maestría del director se mide por el número de planos que es capaz de meter en la película. Supongo que hay que dar gracias, una vez más, a la publicidad. Como si un escritor defendiese que su prosa es inmejorable porque nadie usa tantas frases como él en tan poco espacio. En fin, a lo que iba, que en esta película hay planos para el recuerdo: al comienzo, sin ir más lejos, planos que surgen y acaban en negro y se iluminan tan sólo con las luces de un coche; o los primero planos cerradísimos de las caras, tanto que apenas se ven las cejas.

No obstante, igual que tiene algunas virtudes, posee un defecto: en ocasiones, alarga tantos los planos en el tiempo que al espectador le da tiempo (después de exprimir hasta lo inimaginable el significado de la imagen, su sentido último y metafísico) a repasar la lista de la compra, los próximos cumpleaños de sus amigos y familiares o, particularmente en estas fechas, los posibles destinos vacacionales (esto sólo para espectadores privilegiados).

Con todo, lo que acaba por sublevar del todo es la resolución. Parece como si se hubiera "inventado" un personaje sólo para no tener que elegir uno de los posibles finales a los que la historia conducía de forma irremediable (¡y mira que había varios!). Es una variante burda del deus ex machina. Hubiera sido preferible que un rayo fulminase sin más contemplaciones a alguno de los personajes.

FRANK

viernes, junio 26, 2009

LA CAJA DE PANDORA - Cerrando tarde

Como todos sabéis, y resumiendo al máximo el mito, Pandora (una tipa curiosa e inconformista) abrió el recipiente que contenía todos los males (aunque hay teorías que dicen que eran todos los bienes pero el post va de cine y para Mitos Griegos ya está Robert Graves) liberando a todas las desgracias humanas (la vejez, la enfermedad, la locura, la tristeza, etc.). Pero cerró la caja justo antes de que la esperanza saliera y corrió hacia los hombres para decirles que no estaba todo perdido, que aún quedaba la esperanza. Y de ahí lo de que “la esperanza es lo último que se pierde”, supongo.

Aquí la caja se abre cuando una madre, ya nonagenaria, se pierde en la montaña, se la llevan a vivir con una de las hijas y además le diagnostican Alzhéimer. Aunque, si en la peli en cuestión, se intenta mantener la esperanza se puede hacer sólo con la mitad del argumento, lo referido a las relaciones familiares, porque con el tema de “el jodido alemán” se va de cráneo y es que de donde no hay no se puede sacar.


La Caja de Pandora es una bella película donde se reflejan las relaciones de tres generaciones de una misma familia. Donde los hermanos, los padres y los hijos viven en la inopia, en mundos paralelos. Donde la abuela (que ya no es ella) y el nieto se convierten en un buen equipo, dando al espectador un puñado de escenas entrañables.


La Caja de Pandora no alberga la esperanza para nadie que se encuentre en una situación parecida en su vida real, algo cada vez más probable en nuestras sociedades ancianas, pero tampoco para quien no se encuentre en esa tesitura porque se puede hacer una mínima idea del trance pues La Caja de Pandora es un reflejo, no documental pero sí sincero de la enfermedad. Como esto puede ser muy duro, de vez en cuando se adereza con toquecillos graciosos como lo chocante que resulta para la anciana, la mejor de la peli , que es más de campo que las cabras, el espejo de un ascensor y cosas así.

No alberga la esperanza o yo, al menos, no la he visto.

También es triste ver las relaciones entre los familiares más cercanos y que, en realidad, son unos desconocidos Los tres hermanos que no saben qué decirse y que cuando lo hacen es para juzgarse, el rencor de toda una vida, la relación de un hijo con su madre o las relaciones que se convierten en dependencias…

La abuela tiene unos momentos de lucidez que realmente asustan y alguno al final emociona.

En definitiva, un microscopio sobre el que no todos pasan/pasaríamos la prueba.

Hay alguna cosilla que no termino de ver clara y, en ocasiones, se espesa el tempo.

Aunque no iría a verla con mi abuelo, eso seguro.

BEATRIX KIDDO

martes, junio 23, 2009

GÉNOVA - Zarpazo al Corazón




Zarpazo que, durante toda la película, te recuerda que está ahí , que duele y que, en cuanto te relajas lo más mínimo, ya se encarga M. Winterbottom de volver a abrirte la herida.

El arma, los desgarradores gritos de una dulce niña llamando a su mamá. Una bomba de racimo con dirección a todos tus sentidos. ¡BOOM!

Como, con gran acierto, se había comentado ya desde este blog, en Génova el sufrimiento se siente en las tripas y lo ves desde los ojos de una niña encantadora. No hacen falta más que su soledad y su sentimiento de culpa.

Nada peor que una tierna niña rota, que sobrelleva una carga con más sentido común que cualquier otro de los personajes de la cinta pero que es demasiado pesada para ella sola. Pocos cuchillos más afilados que ese te pueden atravesar en una sala de cine, de manera calmada pero implacable.

Génova es una huida hacia adelante, te permite amar la ciudad y corroborar que nunca se escapa. Es por ello que, como también con puntería se había comentado aquí, durante toda la peli esperas otra cuchillada (yo me he quedado sin uñas) y al final...todo es distinto a como uno se lo espera, algo que no sólo es de agradecer sino que es para quitarse el sombrero, oigan.

Los actores están estupendos, todos ellos. Cada personaje con su particular manera de enfrentarse a la situación con la que se encuentran, la vida misma.

En definitiva, una muy recomendable película aunque lo que venga después debería compensar lo sentido en ella porque el zarpazo escuece lo suyo.

BEATRIX KIDDO

viernes, junio 19, 2009

GÉNOVA - Quien no arriesga...

Michael Winterbottom es un director que se arriesga. Eso me gusta. Es lo que me hace ir a ver todas sus película. Aunque a veces me entren ganas de salirme de la sala a mitad de proyección. Porque, otras veces, me deja clavado delante de la pantalla y no quiero ni parpadear. Winterbottom no tiene estilo. Tiene algo que decir. Por eso seguiré su carrera con interés y ojalá dure muchos años y nos regale muchas películas. Aunque algunas las deteste. Ojalá los directores se preocuparan más por lo que tienen que decir y menos por su estilo. Si me leyera alguno que estoy pensando, seguramente me criticaría en su propio blog.

Génova comienza con la muerte de la madre de la familia protagonista. El resto de la película cuenta el impacto que ha causado en cada miembro de esa familia: el padre, un profesor universitario, y sus dos hijas de muy diferentes edades, una adolescente que ya se siente adulta y una niña de unos diez años (soy terrible calculando la edad de los niños, puede que me equivoque por mucho). Cada uno de ellos se enfrenta a la muerte de la madre de una forma. Y, rodeando a las niñas, a cada una los suyos propios, peligros de diversa índole. ¿Se quedará el padre sin una de sus hijas después de sufrir la muerte de su esposa?

La gran mayoría de las películas cuentan lo que ocurre. Ésta cuenta lo que podría ocurrir. Y precisamente ahí está la dificultad y el valor de Génova. Porque el cabrón lo ha logrado. Ha logrado que el espectador sufra por las desgracias que les pueden ocurrir a las chicas. ¡Ahí tus huevos, Winterbottom!

FRANK

jueves, junio 18, 2009

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES - Crítica predictiva



Sí señora, es un género nuevo que inauguro yo aquí y ahora (si alguien se maneja con wikipedia que haga el favor) se llama “crítica predictiva” y consiste en sentenciar algún producto artístico (más lo uno que lo otro) sin haberlo visto/leído/oído.

¿No es maravilloso? Claro, eso es: la gran ventaja es que te puedes quedar a gusto desguazando un libro y no perder tiempo leyéndolo.

Sé que es genial, de nada.

El género en cuestión se diferencia del vulgar “prejuicio” en que debe incorporar "ánimo de lucro" (por ánimo que no sea, aunque el tal lucro no llame a tu puerta) para abundar en su malasana mezquindad.

Ejemplo práctico:

Millenium. Los hombres que no amaban a las mujeres

En este caso sí que he visto la película lo cual no desvirtúa para nada mi “crítica predictiva” puesto que pienso lo mismo del libro que antes de ver la peli. ¡Ea!

Pues sí, como sospechabais y como anuncia la editorial (y seguramente El Corte Inglés) se trata de una auténtica revelación de nuestro tiempo, un producto que usté no encontraría en ningún otro momento. Steig Larson es el pionero y el mesías que andaban necesitando las letras.

¿Te lo puedes creer?, una historia de investigadores con crímenes de altísimo voltaje sexual, violencia y lascivia, malos con brazaletes nazis, asesinatos con claves bíblicas, familias ricas enloquecidas por la herencia, hackers listísimos que usan su Mac como John Wayne su Colt, pistas chungísimas para listísimos, buenos solitarios y vengadores, desarraigo infantil y persecuciones, sospechosos que no son el malo, inocentes que sí lo son, salvaciones in extremis… vamos, la bomba.

Quizás es que no pillo el género o que no acabo de ver la revolución de que la chavala sea… ¡bisexual!, por dios.

O sea, que no comprendo cómo exactamente la misma cosa de siempre sigue entreteniendo tanto (no me refiero al sexo, sino al género). Pero valga, dicen que es bueno que un montón de gente se líe a comprar libros e incluso a leérselos. Pues debe ser que sí, aunque algún pérfido que yo me sé insiste en que Hitler y Goebbels eran grandes lectores. Maldito.

Digamos que lo mejor de la peli es que es sueca que ya es mucho. Como supondreis nuestra cutre “industria” española jamás podrá hacer una peli sueca (hay que criticar al cine español como sea, si no estás perdido). Los actores españoles nunca hablarán ese sueco tan natural (salvo el tal César Sarachu de Cámara café que no cuenta por ser venusiano por parte de padre y vizcaíno por parte de madre).

Para ser menos vinagrero: Los otros puntos fuertes de la peli son:

- La prota usa Mac en lugar de PC. Mucho más bonito, donde va a parar.

- Los protagonistas no hablan mucho (como la rubia del chiste: “pa cagarla…”).

- No la protagoniza ningún Tom (ni Hanks, ni Cruise). Se agradece un huevo.

- El prota tiene la cara picada de viruela, y es feo como una maldición. Basta ya de discriminación.

- Todo es tremendamente Ikea y dan muchas ganas de ir a Suecia.

- La chica fuma y lleva piercings. Es que es macarra macarra.

- Cuando el público cree que ha terminado la peli el acomodador no te despierta. Te quedan quince minutos más.


Y muchas más cosas positivas que ahora no puedo seguir detallando porque llego tarde a terapia, pero haberlas haylas.

Te diré.


ARM





STILL WALKING (CAMINANDO) - Apéndice



Mi colegui Frank ha escrito ya una sabia crítica de Still Walking.

La peli en efecto es estupenda. Yo sólo quiero añadir una devastadora y trascendental conclusión tras el visionado de la cinta (lo descubrí hace mucho, un buen crítico no ve pelis, hace eso del “visionado de la cinta”). Hete aquí que:

Una buena suegra es igual de letal en Teruel que en Okinawa.

De nada.

Ya te digo.

ARM/F. Esteso/A. Pajares

lunes, junio 15, 2009

SOBRE EL TEATRO LA LATINA - Por favor, señora, pase la bayeta

El pasado jueves 4 de junio, en el teatro La Latina de Madrid, una actriz sufrió un broncoespasmo en escena. En pocas palabras, los bronquios se cierran y el oxígeno no llega a los pulmones, con la consiguiente sensación de ahogo. Por fortuna, salió de escena, se recuperó y, poco después, continuó la función.

¿Por qué se produjo este problema respiratorio? Lamentablemente, por el polvo acumulado en dicha sala de teatro. La limpieza brilla por su ausencia y las viejas telas están llenas de polvo y, seguramente, ácaros. A esto hay que sumar que, con la llegada del calor, se ha vuelto a encender el aire acondicionado y esto provoca que el aire se seque aún más.

El broncoespasmo sufrido por la actriz, por desgracia, no es un caso aislado. Otra de las actrices sufre de asma y, cuando sale de escena, tiene que usar inevitablemente un inhalador para abrir sus bronquios. Y otro actor comienza a sufrir alergia al polvo y tiene que tomar un medicamento para controlar los síntomas.

Por si todo lo anterior fuera poco, la sequedad del ambiente ha provocado que otra actriz haya sufrido una lesión en sus cuerdas vocales y se encuentre de baja médica. El miércoles 17 de junio quizá se suspenda la función.

Se debería exigir a los propietarios del teatro que adecenten las instalaciones. No sólo por la salud de sus trabajadores, sino también por la comodidad del público. No se sabe muy bien a quién pertenece esta sala, pues se está negociando su venta.

Éstas son algunas de las opiniones, al respecto, que se pueden leer en la web Atrápalo:

"Eso sí, Lina Morgan podía invertir un poco en mejorar las infraestructuras, la butaca tenía un hierro que se me estuvo clavando en la espalda durante toda la función".

"...el teatro huele a antiguo". (¿No será a polvo?, pregunto yo.)

"El único punto malo, las butacas algo incómodas".

"Ha sido muy aburrido, ni pizca de gracia y no me he dormido sólo porque el asiento era muy incomodo".

"Mención aparte merece el teatro de La Latina. Es deleznable que sitios así continúen existiendo en nuestra cartelera. Señores es necesario una reforma del mismo inmediatamente. Las butacas se han quedado anticuadas no, lo siguiente. Para muestra un botón. En la que yo estaba sentada tenía un muelle fuera de lugar y más que una butaca de teatro parecía un potro de tortura. No vuelvan a contar conmigo".

FRANK

sábado, junio 06, 2009

THE VISITOR - Simplemente, imprescindible

¿No os encanta que os recomienden una película y que den en el clavo?

Los primeros planos de The visitor presentan al protagonista en no más de dos minutos. ¡Y no cabe duda de quiés es! Con tres momentos ya sabemos todo de él. No es necesario más. Es un profesor de universidad aburrido de su trabajo y de su vida. Y así es el resto de la película: con sencillez, con unas pocas pinceladas perfectamente elegidas, se dice mucho. Con los cinco minutos que se muestran de un personaje se puede imaginar toda su biografía. No sólo imaginar. Saberla. El guión de The visitor es una lección de creación de personajes.

Pero no sólo estamos ante unos personajes moldeados a la perfección. También la historia es de una sencillez y de una humanidad que asombran. Sobre todo, porque, pese a esa sencillez, es capaz de atraparte desde el primer minuto y tratar temas complejos: la condición humana, la política actual, el vacío en la sociedad, la soledad... que todo eso esté bullendo en una película tan sencilla te puede dejar con la boca abierta durante horas.

Que un profesor experto en política global no sepa nada del mundo en el que vivimos es (desgraciadamente) lo más normal del mundo. Así vamos...

Sólo me queda preguntarte: ¿es que aún no la has visto? No sé a qué esperas, de verdad. Ve, y si no te gusta, dímelo.

FRANK

miércoles, junio 03, 2009

LOS MUNDOS DE CORALINE – ¡¡Qué increíble es el 3D!!

Los mundos de Coraline es la nueva película de Henry Sellick, director de Pesadilla antes de Navidad (¡NO, NO ES DE TIM BURTON!), lo que me ha motivado para ir a verla y... ¡UAU!

El "uau" no es por la película en sí, ya que la historia no me ha parecido nada extraordinaria, pero es una película de animación stop-motion, rodada en 3D... ¡¡UFFF!! Suena a chino, pero es increíble lo que puede significar. Yo ya había visto películas en 3D pero Los mundos de Coraline supera a cualquiera otra que hayas visto. ¡Es espectacular el 3D de esta película y la sensación de realismo que produce! Sólo por eso vale la pena verla.

La historia, que no es nada nuevo, es la de una niña que se cambia de ciudad y que descubre en su nueva casa una puerta que la lleva a otro mundo donde todo es casi igual a su mundo, pero mucho más perfecto, una mezcla entre El viaje de Chihiro y Alicia en el país de las maravillas. Atrae por la sencillez y por sus personajes perfectamente diseñados.

Coraline es un personaje simpático: una niña muy bien diseñada que atrae y encanta al espectador. La madre y el padre, por su realismo, siempre ocupados, trabajando, sin tener mucho tiempo para Coraline, están también muy bien dibujados y desarrollados.

El otro mundo de Coraline es divertido, bonito, pero no se diferencia mucho de su mundo real, y creo que le falta un poco eso, ya que al final los dos mundos terminan por no diferenciarse mucho el uno del otro.

La fotografía, toda en 3D, es algo que me ha soprendido gratamente, y es que lo repito, desde el principio, ya desde los créditos, te enganchas a esa maravilla de realismo por el que paseas durante toda la película. Y, luego, entras, literalmente, en la película, ya que, al ser tridimensional, es como si estuvieras realmente dentro del mundo de Coraline.

Una película hecha para encantar a niños y adultos. Muchos dirán que asustará demasiado a los niños. Creo que, si fuese una película con actores reales, podría ocurrir, pero la animación la torna mucho más amena; y es que realmente no hay nada como la infancia. La inocencia, esa edad donde uno ve todo con otros ojos... son justamente los ojos, pieza clave en Coraline, que para pasarse al otro mundo debe aceptar que le cosan botones en lugar de ojos. Y nosotros, espectadores, aceptar unas gafas para poder adentrarnos en este mundo.

La película esta llena de metáforas típicas de cuentos infantiles que sirven para ilustrar la película y al final, la moraleja, que tampoco podía faltar en un cuento: no siempre la falta de atención significa falta de amor.

En fin, una historia sencilla, que atrae, yo no sé si por los personajes (la sra. Spink y la sra. Forcible son geniales) o por el 3D, ya que la historia tampoco es algo nuevo, ni especial, pero ¡las imágenes! Un cuento para ver, desde dentro, ¡EN 3D!

Noceloni

STILL WALKING (Caminando) - Cotilleando las miserias familiares

Una familia. Sólo se necesita una familia y habilidad para diseccionarla para hacer una buena película. Algunas películas geniales se han armado contando la vida de una familia: por supuesto, la imprescindible La familia, de Ettore Scola, Festen (Celebración), de Thomas Vinterberg, Familia, de Fernando León de Aranoa. Por no hablar de la gran saga por antonomasia de una familia: El Padrino.

Después de Nadie sabe, durísimo filme basado en una historia real, Hirokazu Kore-eda continúa con su estilo realista (con alguna concesión poética), pero esta vez no examina un hecho insólito, sino una familia normal y corriente, una familia como la tuya, con sus divorcios, su abuelo gruñón, la simpática hermana que dice las verdades que nadie quiere decir... y la muerte del primogénito, un suceso del pasado que se convierte en el personaje esencial de la película, un personaje que no se ve pero sobre el que gira toda la trama (y toda la familia).

Lo que merece la pena de Still walking es la precisión con que el director cuenta las miserias y alegrías de la familia, de tal modo que casi te sientes parte de ella. Como si la conocieras de toda la vida, vamos.

Si no te interesa que alguien te cuente la comida de Navidad de tu casa, porque ya sabes cómo es, quizá no debas ir a ver Still walking. Aunque seguramente descubras recónditos sentimientos que te harán reflexionar la próxima vez que asistas a esa celebración navideña o a una de cumpleaños o a cualquiera otra. Quizá te enseñe a comprender lo que dicen entre líneas tu suegra, tu hermana, tu cuñado... Quizá te descubra lo que, subconscientemente, estás queriendo decir tú mismo. Aunque puede que no te guste descubrirlo. Estás avisado.

FRANK

V.O.S., VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA – Cuando la magia se rompe

Dice Cesc Gay: “La libertad del teatro choca con el cine, que insiste en la búsqueda del realismo, V.O.S. no refleja la realidad, todo lo contrario”.

Cesc Gay dice que V.O.S. no refleja la realidad, pero lo que exhibe en su película es justamente “la realidad por detrás de las cámaras” pero “de manera no real”. Y es que V.O.S. muestra la vida de cuatro personas y de dos parejas que se intercambian, pero las enseña detrás de la cámara, es decir, el plató es el escenario de V.O.S., ya que la película sucede la mayor parte del tiempo ahí, y algunos de los personajes se presentan como actores y director. Vemos los técnicos trabajando, la lluvia “fabricándose” y así, en medio de todo esto, transcurre la historia de estos cuatro personajes.

Una teatralidad totalmente forzada. Yo creo que todo lo que se muestra, tanto en cine como en teatro, debe ser, de alguna manera, real. Que nos creamos aquello que vemos, aunque sea y sepamos que es todo mentira.

Para mí el cine es magia, y esa magia se debe mantener desde el comienzo hasta el fin de la película. V.O.S., en su intento de originalidad, acaba por perder toda la magia. El director, en su intento de llevar la teatralidad al cine, acaba por perderse, la historia termina siendo confusa, llega un momento en que ya no sabes bien que está pasando... Y es que hacer esto es realmente muy dificil. Hay que ser Lars Von Trier para conseguirlo y que sea verdaderamente creíble. Bueno, Woody Allen tampoco lo ha hecho mal.

Los mejores momentos son justamente aquellos en los que la historia de los personajes ocurre en el decorado y el espectador no ve “la mentira” del cine, o sea, cuando no estamos viendo a los técnicos trabajando, el set, entonces es cuando creemos, por un segundo, en la película.

Una cosa es que presenten un personaje como un actor y, por un instante, me lo muestre trabajando, y otra, que sea toda la película una película, ya que entonces el cine pierde toda su magia. Al fin y al cabo, eso es precisamente lo bonito de este arte: saber que es mentira, pero creérselo, por un lado, y, por otro, ser capaz de transmtir al espectador sentimiento, emoción, ilusión... precisamento lo que V.O.S. no hace.

Noceloni

viernes, mayo 29, 2009

PEDROOO... INDIGNADO CON LA CRÍTICA

Se puede saber qué está pasando.

Almodóvar ha escrito pedazo de entrada (por tamaño únicamente) en su blog, enojadísimo por el trato que el crítico Carlos Boyero de El País (antes de El Mundo) dispensa a sus películas y su persona en particular. Como detonante: las crónicas del último circo... quiero decir Festival de Cannes. El País se ha hecho eco (siempre he querido decir eso).

Es sorprendente y novedoso que un estrellón de este pelo muestre semejante ataque de histeria y pica pica en público y ¡por las críticas de un crítico!

Lo que no entiendo del caso es:

1) ¿No nos lee Almodóvar?

Me parece imposible. Si fuera así abandonaría inmediatamente mi brillante y afilada labor de crítica cinematográfica.

(Hasta ahí podíamos llegar).

2) En tal caso, ¿por qué no escribe esa misma crónica hablando de nosotros que somos mucho más hábiles, pizpiretos, retorcidos y sanguinolentos que Boyero? De qué vas Pedro, ¿nos quieres hacer de menos? Si no escribes a El País sobre el indigno trato que damos a tus pelis en nuestro blog tu próximo estreno va a ser una verdadera carnicería. No te digo más.

Habrase visto...


ARM

EL BUSCÓN - Te encuentra

Cuando uno va a ver una obra en la que se representa un texto escrito por un genio como Quevedo y en definitiva cuando uno espera que lo que va a ver sea, al menos, bueno porque materia prima haberla, hayla, lo usual es que salga del teatro despotricando.

Pero cuando esto no sucede, amigo mío, cuando esto no es así, uno se divierte de lo lindo.

Comienza la función, y un José Luis Esteban, digamos “embusconeándose” (dícese del acto de ir convirtiéndose poco a poco en el personaje de Quevedo) entra en contacto con el público, al que también le habla del autor de la obra al que se refiere como su “padre putativo” y de sus deseos de independencia.


Cuadrar en un monólogo de noventa minutos la vida de este personaje no es tarea fácil, evidentemente se han de quitar muchas aventuras de Don Pablos sin embargo se llega a conocer al personaje sin dificultad alguna y se recorre su vida desde la infancia, donde lleva ropajes más acordes con la época hasta su etapa de pícaro donde empieza a llevar una ropa más contemporánea.

Se mantiene un castellano antiguo pero comprensible, lo cual choca pero no chirría con el vestuario.

En la simpleza pero versatilidad del decorado, pensado y propio para el monólogo, radica parte de la fuerza de la obra pues deja que nos centremos en el texto y en el actor pero a él le facilita la creación de mesas, carruajes o personajes imaginarios a los que el propio, y estupendo, José Luis Esteban dará vida


Al final Don Pablos medita y nos pregunta si nosotros no estaremos también escritos, nos pregunta sobre el destino, el libre albedrío y sobre quién es nuestro Quevedo particular, ¿nosotros mismos?

Una manera perfecta para terminar.

Reparto:

Actor: JoséLuis Esteban
Dirección: Ramón Barea

Teatro Fernán Gómez Sala II. Hasta el 14 de Junio


BEATRIX KIDDO


jueves, mayo 28, 2009

PLATONOV - Cosacos


Hay gente que sostiene que el teatro es un medio de arte relicto y obsoleto (en concreto suelen decir que es una mierda) comparado especialmente con el cine. Es un tema de discusión clásico y petardo. Argumentos hay tantos como días y longanizas. Pero el hecho es que cuando asisto a una representación como la de Platonov del CDN (Centro Dramático Nacional) sencillamente confirmo que los romos detractores del teatro no han visto esto.

Se trata de una obra de juventud de Chejov (ese hombre) donde le torturan (a su alter ego, un tal Mijáil Platonov) a partes iguales: la hipocresía de la asfixiante sociedad zarista y las chavalas rusas que lucen palmito Moscú arriba Moscú abajo. Vamos, lo normal. Lo que pasa es que Chejov, en lugar de ponerse con la play, escribe una obrita de teatro, de puro cabreo, en la que monta un carrusel de personajes trazados con asombrosa precisión humana y capaces de recrear todos los conflictos propios de un hombre contemporáneo.

A diferencia de Valle-Inclán, del cual, mal que se balbuceen sus Luces de Bohemia, el espectáculo está asegurado, un Chejov con mala dramaturgia puede ser un arma de destrucción masiva con la cual a los espectadores haya que desincrustarlos de las butacas con espátula (a mí me ha pasado, ya lo creo). Fue esta particularidad del teatro de Chejov lo que obligó a su colegui Stalivnaski a inventar un método (homónimo) para representar lo de su compadre sin que el público comenzara a autofagocitarse por las falanges de las manos provocándose daños irreversibles, porque no había manera. Y hasta hoy. En Chejov el milagro no es el lenguaje sino la maquinaria de humanidades que comienza a funcionar delante del espectador con la contundencia de un batallón de cosacos entrando a saco sobre las butacas.

Chejov y los rusos parecen por momentos mediterráneos de sangre caliente, pasionales y arrebatados pero con el suficiente componte eslavo como para siquiera ponerle nombre a lo suyo, para poder reconocerse en algún arquetipo psicológico (o psiquiátrico en los casos más sonados), para ser remotamente conscientes de su humanidad desatada.

El montaje de Juan Mayorga y Gerardo Vera es un espectáculo soberbio que comienza con la proyección contundente y sinfónica de los títulos de crédito rusos advirtiendo de que algo grande va a pasar allí. Y pasa. La cosa va como un vendaval, como un circo/cabaret de relaciones sociales, familiares, sexuales, maritales, pecuniarias, filiales, etc entramados sociales que son los del Moscú zarista o los de Santa Cruz de los Cuérragos (Zamora), un auténtico teatro al trote arropado en una escenografía deliciosa que te sitúa a mitad de camino entre Asia y Occidente, entre el siglo XIX y el XXI, que podría corresponder a los círculos plutócratas de la city neoyorquina del 2009 o a los salones moscovitas de 1900. Un hallazgo.

Si fuera todo perfecto Vera y Mayorga se jubilarían. Y de eso nada: los actores en general, soberbios; a Platonov le ha faltado fuelle para llegar al final de su destrucción con recursos; lo de Carmen Machi (Aída) en el papel de joven esposa sólo se entiende si es una bromaza o si paga ella todo (en este último caso habría que advertirlo en las entradas).


Un gusto.



ARM

ÁNGELES Y DEMONIOS - Big Mac


Si tuviera que decir algo acerca de Ángeles y Demonios sería tipo Testimonios“Entraron a mi casa de madrugada y me ataron a la tele, y me dejaron puesta la peli... Fue horroroso. La poli dice que son kosovares. Por su extremada crueldad”. (Por justificarme)

 

Intentar comentar cualquier otra cosa es como hacer una crítica culinaria de un Big Mac.

 

Aunque saco algunas conclusiones:

 

1)    Hay que haberse currado mucho el licuado cerebral para empezar a correr por Roma como un poseso siguiendo las estatuas de Bernini.

 

2)    Mucho más grave es sentarse en una butaca a contemplar a un desquiciado correr persiguiendo estatuas de Bernini sin que nadie lo meta en un manicomio, y sonreír plácidamente.

 

3)    Creo que ya no hay bípedos antrópodos en las calderas de Hollywood industries. Basta con las facultades de un Atari para barajar perfectamente planos, escenas y personajes y hacer cualquier producción palomitera lobotomizante de estas: el listo que sabe cosas “bíblicas”; la chavala que sabe cualquier otra cosa como “ciencia-atómica-que-te-cagas”, lo mismo te hace un boca a boca que la fisión fría; las multitudes en peligro y con banderitas de plástico (es conveniente que a una niña se le caiga una muñeca y la cámara recoja el detalle); un malo que jode y se venga de algo pero deja pistas muy difíciles que sólo el listo de Harvard sabe; los polis tontos, las persecuciones, explosiones y unos cuantos pasadizos secretos, música que de intriga y haga chaaan cuando sea de susto. Demencial.

 

4)    Hacen chistecitos de los curillas del Vaticano y su guardia suiza y su banco y sus cosillas. Humm... ¿para cuando un descojone sobre rabinos y la Torá? (que no sea de Woody, claro, que él lo hace con dinero prestado de su casera y eso no tiene mérito). ¿Para cuando Ahmadineyad y Mahoma? No creo que haya … ganas.

 

 

 

Ver para creer.



ARM



lunes, mayo 25, 2009

SECRET SUNSHINE - Valiente análisis de una experiencia dolorosa


Lee Chang-dong dirige y coescribe Secret sunshine, película que trata el dolor, un tema que cae a menudo en la sensiblería, en los tópicos, en las exageraciones, en la lágrima fácil. Lee Chang-dong ha escapado hábilmente de todos estos caminos y se ha enfrentado al tema con sinceridad y valentía. Además, cuenta con una aliada esencial, Do-yeon Jeon, una actriz que logra una magnífica interpretación (premio en el Festival de Cannes 2007) en un complicado papel. Resiliencia es un término psicológico que se refiere a la capacidad de superar las adversidades, los palos que nos da la vida. Algunas personas se recuperan con mayor facilidad que otras o en menos tiempo. ¿Por qué?

Secret sunshine analiza el dolor sin evadir las causas que provienen de nuestra estructura social, la sociedad de la incomunicación en la era de la comunicación, quizá más patente en algunos países orientales como Corea del Sur. La hipocresía de las pequeñas ciudades provincianas, la imposibilidad psicológica de expresar los sentimientos de una forma natural, sana, la soledad dentro de la multitud, nos atrapan, nos encierran, ganan la batalla y, sin darnos cuenta, caemos en el círculo vicioso de la depresión. Claro que no se puede obviar el componente personal, biográfico. Y la película ofrece las pinceladas apropiadas para que conozcamos ese pasado del personaje.

Tampoco deja escapar la oportunidad de contar el error que, en una situación así, supone refugiarse en la religión, una solución fácil pero, a la postre, más falsa que Judas. Y, cuando uno cae en la cuenta de dónde ha terminado, se da cuenta de que es peor el remedio que la enfermedad.

En definitiva, un filme valiente, acertado en su tratamiento y realizado y actuado con talento.

FRANK

domingo, mayo 24, 2009

X-MEN ORÍGENES - Risas Mil


(Lobezno cabreado. Mi cara era algo así al salir del cine)



Café-> 1.20
Entrada de cine-> 6.30
Mantener la boca cerrada-> No tiene precio

Porque me meto a ver este "peliculón" por abrir la bocaza.

Lobezno tiene un hermano que es malo, malo y que no hace más que chinchar pero que, al fin y al cabo, es su hermano. Sí, un poco Caín y Abel pero ¿con final feliz? Ellos se protegen y luchan juntos por lo que sea pero en el ejército de los Estates, claro. Ésa es otra, ¿por qué son tan egocéntricos los norteamericanos? es algo que me desconcierta.

Pero las cosas cambian y aparece gente del Gobierno, que es casi como decir que aparecen los de La Familia, y con ellos el chorreo de pasta en efectos especiales, muy impresionantes todos.

Sin embargo me he reído que no veas con la peli. Y es que hay múltiples escenas que ni el hecho de que los protagonistas sean mutantes puede justificar y de las que sólo una cantidad ingente de alucinógenos circulando por ese proceso creativo serían eximentes.

Y que no se me olvide mi favorita, una imagen que no esperaba yo que me fuera a causar esta reacción y por la que más seriamente he sido reprendida por mis carcajadas. En una de las múltiples huidas de Lobezno se encuentra que está desnudo y que se tiene que tirar por una cascada. Y se tira cómo si fuera una "f" (de forzar) como un hipocampo gigante y de río (que es mutante hasta en eso) y como un Míster esperando su banda de Hombre más Sexy del Planeta.

En fin, que te entretiene mmmsí. Que mejora a la anterior, mmmeso dicen, yo no la he visto y no puedo opinar, pero lo que está claro es que hay oferta suficiente en los cines como para ir a ver esto.

Y yo, a ver si escribiéndolo me acuerdo de no prometer chorradas.

BEATRIX KIDDO

SÉRAPHINE - Tostificante y gelatinizante



El cine es un poco como los anuncios de vaqueros en la tele, que la protagonista nunca tiene sesenta años. Pues en Séraphine sí, y eso mola.

 

Séraphine le está gustando a la gente (y le ha gustado a mi colega Frank como cuenta en estos mismos pixeles), pero no nos engañemos, a algunos de ustedes les va a resultar tostificante y gelatinizante, como a mí y a mi exquisita compañía. Mira que la historia es buena, ya saben que va de una pintora de inicios del siglo pasado en Francia, en plena eclosión de vanguardias pictóricas. La pintora antes que artista, para el resto del personal, es una miserable fregona. Así que hay un marchante de arte, guerras mundiales, campiña francesa, clases sociales, paisaje, genio/artista expresionista, atrezo felices-años-veinte… en fin, lo tienes todo chica, pero un coñazo. Yo me he revuelto en la butaca desde que ha empezado la peli como Juancar en la final de su copa Atleti-Barça. 

 

Los actores están muy bien, Séraphine (Yolanda Moreau) impactante, el guión contenido, muy desbrozado (quizás demasiado) cayendo pocas veces en el topicón del artista secreto/genial y la emoción del marchante iluminado y blabla…

 

Pero por algún motivo a la cosa le falta sangre, y sobre todo, creo yo, le sobran planos a cascoporro. Martin Provost, el dire, para desvelar el secreto de la pintora Séraphine de Senlis o para nosequé, nos sube con la cámara a la giba de la señora y venga paseo para arriba y venga para abajo, y al campo y a casa y por la calle y vuelta y dale…. y un prao y otro prao y venga…  Me ha agotado. Yo no lo he pillado, el intento de contención y nosecuál delicadeza y misticismo paisajístico a mí me ha sentado como un macmenú triple-de-todo. Por un momento he llegado a regurgitar sensaciones que padecí en la indescriptiblemente monstruosa El holandés errante, y eso es malo.  

 

Inacuto lector, no sea burro y no deje de ver Séraphine por mis miserables palabras, pregunte a su cuñada que es quien sabe de esto.

 


ARM





jueves, mayo 21, 2009

CAÍDOS DEL CIELO - Tantas historias...

Al acabar la función, TODO el público se levantó para ovacionar a los actores y, por extensión, a todo el equipo artístico. Todos sin excepción. Eso es un dato.

Tal vez seas de los que se han preguntado alguna vez cómo llega una persona a convertirse en un sin hogar. Te aconsejo que vayas a ver Caídos del cielo y, seguramente, te acercarás algo más a la verdad, aunque no del todo. Aunque quizá seas de esas personas que están seguras de que nunca llegarán a esa situación. En ese caso, también te aconsejo que vayas a ver la obra porque en ella descubrirás que no es algo tan improbable. Claro que puede que prefieras no saberlo y seguir creyendo que tú estás muy lejos "de todo eso". En tal caso, no vayas al teatro y, cuando te cruces con una persona que vive en la calle, no le mires, ignórale, como si no existiera. Mejor ve corriendo a tu casa y enciende el televisor nada más entrar. Y mantenlo encendido hasta que te vayas a dormir.

Caídos del cielo dice algunas verdades que sólo se atreven a decir los que no tienen nada que perder porque no tienen nada. Son bofetadas de realidad en la cara del espectador. Pero no simuladas, como en el teatro profesional. Esta vez es de verdad. Son sus historias. Alguien les ha dado una oportunidad para contarlas y lo han aprovechado. Y, de regalo, ofrecen una función de las que no hay que dejar escapar. Sólo queda estar agradecido por todo lo que, de forma tan generosa, nos dan... y sólo a cambio de un aplauso.

No se puede negar que la obra se podría acortar un poco. El problema es: ¿qué parte? ¿A quién se le priva de contar su historia? ¿Al empresario argentino que vino a comerse el mundo a este país y este país se lo zampó a él? ¿Al que tuvo que escapar de su casa con doce años porque para él era peor que estar en prisión? ¿Al fantasma de la mendiga que quemaron en un cajero? No. Todas las historias se deben contar. Y se deberían contar más que están ahí fuera, esperando que alguien las recoja. Tantas historias...

FRANK

Aviso: los días 22 y 29 de mayo se podrá asistir a un encuentro con los actores y la directora de la obra después del pase para comentar el proceso de trabajo y cómo ha resultado toda la experiencia.

Otra crítica de Caídos del cielo en este blog.

http://www.caidosdelcielo.org/

Panorama cinematográfico

Interesantísimo artículo que publica hoy El País sobre la producción cinematográfica de 2008 en España. De obligada lectura para conocer el estado de la criatura: de las 173 películas producidas en nuestro país, con una subvención media del 16%, el 20% apenas se estrenaron. En USA con más de 300 millones de habitantes y un 90% de cutoa de pantalla, se produjeron sólo 520. Spain is diferent.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/hay/salas/cine/espanol/elpepusoc/20090521elpepisoc_1/Tes

Pitu

miércoles, mayo 20, 2009

EL CABALLO DE DOS PIERNAS - Oportunidades

La posibilidad de ver una película afgana de 2008 es una buena oportunidad para ver un cine algo diferente al que estamos acostumbrados. (¿Cuántas películas se harán al año en ese país? En España, en 2008, se rodaron 173 largometrajes. ¿Cuántos pudimos ver en las salas de cine? ¿Cuántas merecían la pena?) No es fácil que nuestras pantallas ofrezcan cine que no sea Occidental. Sólo algunas películas japonesas, coreanas o chinas. Tal vez sería más exacto decir, por tanto, que lo díficil es encontrar en nuestras salas cine de países en vías de desarrollo (eufemismo para pobres de solemnidad).

El caballo de dos piernas es una oportunidad para conocer ese Afganistán alejado de lo que nos enseñan los informativos de televisión, una oportunidad de conocer algo más que la guerra y la mafia del opio. Aunque, en todo caso, no se puede evitar la cruda realidad tan fácilmente: la película cuenta la historia de un niño que se ha quedado sin piernas a causa de una mina.

Es un cine creado en una cultura diferente de la nuestra. Es un cine con un ritmo diferente al que estamos (mal)acostumbrados. Un cine donde cobra importancia el gesto más mínimo y las miradas. Es otra mirada, diferente a la del estresante Occidente, pero mucho más cercana de lo que pueda parecer a primera vista. Los niños van a la escuela en burro. Y me acuerdo cuando mis abuelas me contaban que iban en ese ecológico modo de transporte desde su pueblo hasta el de al lado, a las fiestas, a comprar algo o a ver a ese mozo tan apuesto que sería, a la postre, mi abuelo. Una diferencia de dos generaciones es lo que nos separa de Afganistán. Preguntad, los que aún podáis, a vuestros abuelos.

El caballo de dos piernas es una oportunidad para ver una película que, en muchos aspectos, está más cerca de la esencia del cine puro que el resto de las que se pueden encontrar en cartelera.

FRANK

sábado, mayo 16, 2009

LA VERGÜENZA - Freud y la risa nerviosa


La vergüenza es una peli española que no es cine español. Por suerte últimamente van llegando largometrajes mutantes de esta categoría español-no-de-cine-español. Ya era hora, porque pasta hay metida y quiero creer que el talento estará agazapado como un gato detrás de la barra de cualquier bar.

 

David Planell, director y guionista había perpetrado anteriormente, además de millones de horas de guiones televisivos y guiones compartidos/mercenarios de distintos largos, cuatro cortos (multipremiados) que son una auténtica declaración de principios: Carisma (2003), Ponys (2005), Banal (2006) y Subir y bajar (2007). La sencillez de todos ellos es ofensiva y el precio al alcance de cualquier bolsillo (de productor). Fundamentalmente se trata de gente diciéndose cosas, personajes que se hablan. Exacto, como Bergman en Secretos de un matrimonio (resulta que el sueco también firmó una La vergüenza). Digamos que el cine puede ser eso y a veces es maravilloso.

 

La vergüenza sorprenderá al público, como al jurado de Málaga, porque no estamos acostumbrados a ver y oír un guión tan contundente, unos diálogos que funcionan siempre como un perforador en un pozo de petróleo, que no para y excava y excava y los personajes van perdiendo capas y capas y cuando están ya perfectamente exprimidos y triturados resulta que siempre queda otra vuelta de tuerca hasta llegar a un magma negro que es el fondo mucilaginoso del espíritu y que el explorador del cráneo humano, Herr Sigmund Freud, bautizó como subconsciente. Pues este es el rollo.

 

(La verdad es que la peli y los cortos harían las delicias del austriaco tarado y padre del psicoanálisis: me lo imagino muy bien en la butaca comiendo palomitas y salivando como un tigre de bengala estimulado por la carnaza que ve en la pantalla).

 

Cuatro actrices como cuatro soles... y Alberto San Juan (de prota) cuya misión principal es vender la peli, que se llegue a exhibir, que alguien vaya a verla y todo eso. El pollo anda por la peli como un esquimal por El Corte Inglés (dios quiera que no me lea). Da risa, porque lo que escribe Planell da risa, sin embargo no es una comedia. Todo el mundo en la sala se ríe porque el guión está preñado de un tipo de situaciones creadas por el malévolo guionista que producen risa, pero risa nerviosa, ¡toma ya!, esa que usamos a modo de defensa ante una situación incómoda y embarazosa,  todo un hallazgo. El caso es que a San Juan no le han informado. En otras palabras, él está (muy simpático, eso hay que decirlo) en su papel de cómico de El otro lado de la cama y así, pero esto no es una comedia. El contraste con la prota Natalia Mateo o cualquiera de las otras tres actrices es dramático (en todas sus acepciones).

 

No quiero ni pensar cuánto ha costado esta peli, especialmente comparada con las superproducciones ibéricas de este año pasado, la de Garci Dos de Mayo, La conjura del Escorial, etc… No quiero sacar conclusiones fáciles, se las dejo a ustedes para cuando vean la peli y las escribo del revés al final, como en las sopas de letras, ya verán qué fácil (palabras clave: pelo, industria, tomadura, subvención, español, cine).

 

Pienso, no obstante, que es un primer largo (espero que haya una larga lista por venir) porque hay alguna cosilla que pulirá, me da la impresión, el maestro Planell. Detecto, por ejemplo,  un cierto sabor a teatro, hasta el punto que a ratos tengo la impresión de que la peli está pidiendo a gritos subirse a un escenario y bajarse de la pantalla. Eso no es bueno ni malo, sino todo lo contrario. Lo que resulta un poco más desaconsejable es cierto regusto a mediometraje. La vergüenza se queda como una de esas películas que archivas en la cabeza en un limbo entre el corto y un largo. Creo que tiene que ver con la falta de algún vestido más, al contrario de lo habitual, no falta chicha, sino algo de atrezo, colores y luces. Cosa así.

 

En fin, que dudo mucho que vayan a verla y no salgan contentos y sorprendidos. Mucho lo dudo.

 

Me cuentan.

 

 

ARM

 

 

jueves, mayo 14, 2009

IMAGINEINDIA - No todo India

Ciclo de Cine ImagineIndia 2009, que entre el 20 y 30 de mayo se celebrará en Madrid.

Para los que no somos expertos es una oportunidad para comprobar que el cine indio va mucho más allá de Bollywood. Lo se podrá ver es cine independiente de directores como Shyam Benegal o Anurag Kashyap, Shivajee Chandrabhusan, Niraj Pandey y retrospectivas de Satyajit Ray o Tapan Sinha entre otros.

También hay películas de otras nacionalidades dentro de la sección asiática que, junto a una australiana, desbordarán las fronteras indias.

Además, el festival tiene como hilo conductor un tema que es en esta edición el de los gitanos.

No tendrá nada que ver con esto, pero no me puedo resistir enlazarlo.

BEATRIX KIDDO

miércoles, mayo 13, 2009

TRAMPA PARA PÁJAROS - El mismo debate de siempre

Trampa para pájaros se asienta en unos cimientos sólidos (aunque debería hablar en singular): Juan Alberto López. El protagonista absoluto de la obra la sostiene por completo. Con mucho oficio, un ritmo adecuado, presencia y una buena interpretación. Hasta el punto de que, cuando desaparece por unos minutos de escena, puede venir el pánico de que todo se venga abajo.

En el escenario, un decorado realista. Todo se desarrolla en un desván. Hay sillas, armarios con espejos deformados por el tiempo, un caballito de madera, un piano... y cinco maniquíes: cuatro no se mueven, ni hablan, el quinto es Manuel Bandera. Claro que en sus dos minutos de gloria es cuando se piensa que estaba mejor callado. Por otra parte, si alguna vez me encuentro con un loco que empuña una pistola y la agita, gesticulando mientras habla, delante de mí, no creo que me mantenga tan tranquilo.

El tema que trata la obra es, al tiempo, repetido y de rabiosa actualidad, en expresión típicamente periodística. Son las dos Españas que llevamos viviendo (sufriendo) desde... ¿la abolición de la Ley Sálica y la Primera Guerra Carlista?... ¿más allá? Son la izquierda (?) y la derecha, los intelectuales y los hombres de acción, la hipocresía, la corrupción... en fin, nada nuevo. Sin embargo, todo sigue aquí. Por tanto, desgraciadamente, es un tema de absoluta actualidad. ¿Lo dejará de ser alguna vez? ¿Hay que seguir debatiendo en los mismos términos, con los mismos argumentos repetidos una y mil veces? José Luis Alonso de Santos, que escribe y dirige Trampa para pájaros, piensa que sí. Pero, ¿no es hora de llevar las ideas por otro camino, no es hora de superar este infructuoso debate? Tantas preguntas... Claro que, si lo que ha querido es reflejar la sociedad en que vivimos, aún sigue siendo ésa.

Ojalá este texto envejezca pronto. Significaría que este país ha entrado en el siglo XXI (¿hemos salido del XIX?). De momento, el texto está vigente.

FRANK

Hasta el 17 de mayo en el Teatro Fernán Gómez de Madrid.

GÉNOVA - Sufre mamón


Son muy pocas las películas que detentan el ambiguo privilegio de haberme crucificado en la butaca. El panteón de esos títulos es estrecho y en él destaca En este mundo (In This World, 2002): bestia, dura, épica y real, de lo más salvaje que me he echado al gollete y por supuesto verdadera como la vida, como el falso documental (muy poco falso) que es. Cuenta una gesta migratoria Pakistán-Europa. El responsable: Winterbottom, maldito.

 

Pues el mismo casi vuelve a doblegar mis numantinas resistencias contra la maldita ficción que escupe la pantalla. Esta vez se llama Génova y es un cañonazo en el estómago.

 

Va de una familia que pierde a la madre. El arranque no duele excesivamente, en ese punto es exactamente como la estupenda Caos Calmo del año pasado con Nanni Moretti de prota. Pero nada que ver: aquí se sufre a manos llenas.

 

Los que saben mucho de esto, como David Planell, cuentan que para hacer pupita o para emocionar no hace falta sacar una montaña de cadáveres o un campo de concentración. La niña de cinco años de Buda explotó por vergüenza intentando conseguir un cuadernito de papel para ir al cole puede provocar más lagrimas que un pasillo repleto de fotos del horror nazi. Es lo que tiene este arte, el dramático, que te mete en la camisa de un personaje: empatía, esa dichosa emoción.

 

En esta peli no hay sangre, ni ketchup, ni montañas de cadáveres, ni torturas, ni ná. El maestro es mucho más sabio y poderoso y sabe que una niña que llama a su mamá por la noche puede doler más. Sabe que el sentimiento de desprotección y desamparo de un padre con su hija pequeña y una adolescente rebelde puede ser mucho más dramático que las majaderías de efectos especiales y épicas de plastilina de un puñado de millones de billetes.

 

La peli es buena, qué duda cabe, porque es muy verdad (si ello es algo), porque te mete en la historia más de lo que te gustaría estar, porque sin que sea de vampiros te mantiene clavado a la butaca (de tortura) con todos los músculos tensos durante todo su diabólico metraje, porque los actores están simplemente perfectos. Pero, ¿por qué Winterbotton? ¿por qué eres tan salvaje, amigo? ¿yo qué te he hecho?

 

El muy bellaco no sólo opta por el enfoque más desangelado, distante y abandonado para el espectador, con un desapego y una frialdad que matan, si no que finalmente, te abandona ahí, en medio de la calle y sin un duro. Eso jode.

 

En fin, si creen que su vida es insoportablemente feliz y se sienten culpables por ello, y quieren volver a casa más suavitos que un guante (habiendo visto lo que se dice una buena peli), adelante.

 

(Maldito).

 

ARM

 

martes, mayo 12, 2009

ANTONIO VEGA - El sitio de su recreo





Si esto no es una obra maestra que baje dios y lo vea.




ARM



lunes, mayo 11, 2009

AVARICIA, LUJURIA Y MUERTE - Valle, La Movida y el Pasapoga


Lo bonito de criticar a un director novel de cine turco es que nadie lo conoce así que puede uno pontificar sin riesgo de sobresaltos.

 

Pero si la cosa empieza con Valle-Inclán… se complica.

 

Han presentado en el Centro Dramático Nacional un Retablo de La Avaricia, Lujuria y Muerte de tres piezas. La gracia está en que cada pieza la monta un director distinto.

 

La primera, Ligazón, mantiene en su montaje un cierto lirismo simbólico, mágico y poético bastante acorde con el texto. Es la única pieza que retiene parte de un preciosismo modernista delicioso del primer Valle-Inclán lírico.

 

La Cabeza del Bautista propone un estrafalario y divertido traslado del asunto al mundo ibérico de los sesenta con guateque charanguero, anisete de café, billar, señorita y coros muy risibles.

 

La Rosa de Papel culmina la competición transformista con un verdadero follón en plan “movida” ochentera cruzada con burlesque cabaretero, strip show y alucinación lisérgica de cine animado y punk, o algo así. Y todo aliñado con la pimienta gruesa del porno/erotismo jocoso de Pasapoga y el Molino.

 

En fin, el teatro de Valle lleva colgado el sambenito de incomprendido, visionario, regenerador y avanzado desde siempre.

 

Es muy probable que lo de incomprendido permanezca incólume; mucho me temo que seguimos en las mismas y no alcanzo a comprender por qué. 

 

El reto de montar una pieza de Valle consiste en que la distancia entre el texto y el montaje pueda ser dramáticamente reveladora. La ventaja es que el texto se defiende por sí sólo como pasa frecuentemente con los montajes de Luces de Bohemia por tristones que sean.

 

El regusto que me deja esta función es que los directores sienten un verdadero desapego, distanciamiento y muy probablemente incomprensión del texto y el lenguaje de Valle-Inclán y sus fascinantes personajes (a pesar de lo que escriban en el folletito). Da la impresión de que se tratara más de una competición de originalidad y aderezo efectista de cada una de las obritas puestas en manos de los directores para ver como “levantar” al personal y darle un poco de gracia y “actualidad” a la cosa esta "tan barroca" que parece que se les atraganta a los actores. Falta de cariño. 

 

Estos textos están escritos en los años veinte y los personajes no pueden ser más aldeanos, populares, humanos, callejeros y pedestres. No diré que el teatro de Valle sea un trasunto realista de la España de principio del siglo pasado, es mucho más que eso, pero en parte el lenguaje es aquél. Es más que probable que haya habido un progresivo empobrecimiento del castellano popular, el de las ferias y barracas, el de la aldea y la pradera de San Isidro. Eso pareciera, sobre todo al ver con qué falta de confianza manejan los actores (y en definitiva los directores) el torrente lingüístico que es Valle-Inclán, soltando las frases por las esquinas y envolviendo la cosa, especialmente en la tercera pieza a cargo de Salva Bolta, en una verdadera barahúnda de jeribeques, alharacas y follones electro-ciber-sexuales.

 

Está muy bien jugar a trasladar cualquier obra de teatro y a revisar  montajes y darle varias vueltas al asunto, siempre que no sea a costa del texto. El auténtico espectáculo de Valle está directamente en el lenguaje, y es un espectáculo soberbio, sólo hay que decir el texto, degustarlo, comprenderlo y mimarlo. No hace falta montar ningún cristo alrededor, ni sketches, ni gags, ni una orgía techno-kiss para que la cosa mole y menos para que sea transgesora. El punk pop al estilo de la movida tiene de transgresor, al lado de los textos de Valle-Inclán, lo que mosén Rouco de anarquista. La cosa mola mogollón por sí misma, no hacen falta mucha disco-party, aunque sí un montaje que para lo contrario está la lectura en casa, pero un montaje mínimamente apasionado por la evidencia del fulgor, la electricidad, la astucia, la gracia, el sarcasmo, la viveza y la sangre de los diálogos y requiebros de los personajes valleinclanescos. Es la radiografía más precisa, valiente, descarnada, sarcástica y despiadada de una Iberia tan universal y antigua, al menos como la cervantina, por vía paterna, o sea, mucho. 


PD: No vayan a dejar de ir que no todos los días se monta El Retablo..., y además verán qué ocurrencias han tenido estos tipos, que por cierto, sudan la camiseta. 


ARM