martes, noviembre 03, 2009

Adiós José Luis

Un conocido cineasta decía que hay dos actores que representan como nadie al español medio: uno era Antonio Resines y el segundo, de una generación anterior, era José Luís López Vázquez. ¿Y en qué se diferenciaban? Básicamente en que el primero había leído más, había viajado más y, sobre todo, había follado más. José Luís López Vázquez era una generación en sí mismo. Hombre pequeño, calvo, con bigote, siempre preocupado por todo: porque no había pagado el taxi, porque su mujer llegaba tarde, por el piso, por la suegra, por el coche… siempre preocupado. Como a muchos, a mi me recordaba a mi padre. Yo me crie en un restaurante familiar en Madrid, una casa de comidas –quedan pocas ya- con una clientela muy muy mediterránea. Así que los recuerdos de mi infancia se confunden de alguna manera con las películas de José Luís López Vázquez. Con ese Madrid de los taxis negros, del hombre de provincias en la pensión, del ducados, del sifón y de los palillos. Su padre les abandonó al poco de nacer y se crió en una miseria considerable. Dejó los estudios, se aficionó a la pintura hasta aterrizar en el teatro y a partir de ahí más de 200 películas, entre ellas El cochecito, El pisito, Plácido, Atraco a las tres… casi nada. Un actor que ha hecho grande el cine de Berlanga, de Ferreri, de Mercero, Saura... Dicen que George Cukor quiso llevárselo a Hollywood después de rodar Viajes con mi tía. No saben lo que se perdieron. Creo que se ha ido algo más que un cómico. Descansa en paz José Luís.

Pitu

ÁGORA - Una de romanos (con gafas)


El fuego lo abre un tipo de Mileto en el siglo VI a.C (es lo que aseguran las orondas gentes de gafas hipercúbicas que piensan mucho sobre estas cosas): es el momento de debut de la razón utilizada libremente para interpretar la naturaleza, el cerebro a pedales se escapa del estómago. Comienza una guerra milenaria que no ha terminado: la razón contra la bestia que llevamos dentro.

Del presocrático Parménides (s V a.C) nos ha llegado poco más que unos fragmentos de un largo poema en el que se establecen negro sobre blanco papiro, por primera vez en el planeta azul, los principios básicos de la lógica formal, la misma que utiliza la máquina en la que estás leyendo esto, la necesaria para traducir ceros y unos en imágenes y sonidos. Del resto de pensadores presocráticos nos ha quedado poco más que el nombre, ardió todo en aquella noche milenaria de los cristales rotos, en la quema de la biblioteca de Alejandría en la que se perdió el grueso del saber acumulado durante la Antigüedad. Luego vendrían miles y miles de piras más hasta este día nublado del 2009 de la Era Cristiana. Isaac Asimov con su sagacidad de maestro divulgador aventura que de no haber sido quemados aquellos papiros quizás habríamos fundado colonias marcianas hace algún siglo. Fume o no, las evidencias no se atreven a contradecirle.

La Antigüedad nos ha proporcionado todos los temas, argumentos, motivos e historias para el arte hasta hace diez minutos, porque ahí está todo, y si no, insensato lector, abre un manual de Historia Antigua por cualquier página al azar y flipa. Sucede que de un tiempo a esta parte se han ido borrando de nuestra “cultura de uso y consumo” poco a poco, los nombres, historias y procedimientos de la infancia de nuestra propia identidad. Cada vez suenan menos sustantivos como Alejandro Magno, Cicerón, Clístenes, Solón, Plutarco, Pericles, Ovidio, Herodoto, Tucídides, Aristofanes, etc. Lentamente se van borrando las letras de los manuales escolares y hasta de los universitarios y la cosa va quedando como de criptociencia, la Historia Antigua pronto será un saber oculto de unos pocos iniciados en vías de extinción que se citarán en oscuras paradas de metro.

Alejandro Amenábar siempre ha hecho cine a lo grande: todas sus películas han sido grandes en taquilla, en entretenimiento, en notoriedad, en técnica, en repercusión, en originalidad. Es evidente que no se trata de un cine de calado intelectual o estético, ni falta que le hace, él quiere ser Spilberg y lo hace bastante bien para conseguirlo.

Yo creo que Amenábar es un eterno preadolescente. Ésta película, como otras, surge de un inicial asombro por las estrellas que ve desde la cubierta de una barco (no somos nadie), así que se interesa por la astronomía amateur y por su jugosa historia, exactamente como aquella reflexión de Abre los ojos preñada de digresiones acerca de la dualidad realidad/sueño o de la tiranía de la estética o esas dimensiones paralelas en Los Otros. Digamos que el calado intelectual está siempre en las cotas de profundidad de su admirado Spilberg, todo bastante naíf, juvenil, bisoño, pero todo exquisitamente rodado y tan entretenido como subirse a unos coches de choque o comer pollo con las manos.

Ágora vuelve a ser una película inmaculada técnicamente, sin embargo esta vez se trata de una superproducción y sólo un tipo de la competencia técnica de Amenábar es capaz de devolver una cinta rodada con tal precisión (esto empieza a ser un tópico y seguro que lo volveremos a leer en futuras entregas, pero es la vida).

Ágora es una película brillante y plagada de virtudes: es histórica y de época en un sentido que transciende lo estético más allá de las falditas de romano y que sitúa al espectador con sus zapatos y su mondadientes, en un punto de vista en que las cosas han sido muy diferentes a hoy en día, en que la cosmosvisión es de fin de era, de fin del mundo y de fin de estirpe, un tiempo en el que una religión y cultura hoy dominante sólo era una secta en forma de facción emergente y violenta, en el que una cultura bimilenaria entonces, la egipcia, emitía sus últimos estertores de dinosaurio mitológico, antes de su desaparición total en el magma oscuro de su tiempo de dioses, usos y costumbres ante un mundo nuevo y pujante en el que un poder político, militar y cultural de seis siglos, el romano, se desvanece también como un gigante con pies de barro para abrir el mundo occidental a un tiempo de incertidumbre y ausencia de hegemonías geográficas ni culturales durante mucho tiempo: exactamente el comienzo de la larga Edad Media. Ni más ni menos este es el morlaco que ha lidiado el maestro y ha resultado de las rarísimas veces en que una película de época es algo más que una historia repetida en un decorado exótico.

Pero por encima de todo Ágora es una poderosa arma pedagógica, infinitamente más eficaz que diez toneladas de Ministerios de Educación y Colegueo Cultural. La película es un duro libelo contra las intransigencias de todo orden, contra las adhesiones cerriles a causas míticas e irracionales, a banderitas gregarias y bovinas, a creencias ciegas y grupales (les va igual de guay a los gudari-rasta-borroka de afición pirotécnica, a los reyes y reinas latinos, a los chicos de las sienes peladas del unagrandeylibre o a los purpurados y pancartistas amiguitos de la conferencia episcopal, aunque para estos quizás sea pelín tarde...)

Desde el nacimiento de Hipatia once siglos después de Tales de Mileto, mil años después de que muriera Sócrates, del nacimiento de Platón y de Aristóteles, la lucha de la fe, con todas sus variantes y modos que ven siempre y en todo lugar a la inteligencia libre y emancipadora como un enemigo temible, se ha perpetuado exactamente hasta hoy mismo. Es sarcástico que Millán Astray después de declararle su amor a la muerte y muerte a la inteligencia se subiera a un coche movido por un maldito motor de explosión, que los integrantes de ciertas sectas se movilicen por ordenador e Internet para salir a la calle a defender preceptos dictados por los mismos viejos dioses en nombre de los cuales se han ido arrojando a la pira consecutivamente a los responsables del avance imparable de las ideas, de la lógica y de la razón científica, precisamente las que hacen posible que esos mismos popes mitológicos capaces de interpretar aún las ordenes y preceptos divinos se traten de su cáncer en aparatos de emisión de positrones y reciban antibióticos contra microbios que hasta hace cinco minutos eran únicamente furia divina o al-fuego-con-el-blasfemo. Les tocó a los cristianos del obispo Cirilo encender el mechero en Alejandría, pero supongo el regocijo que le hubiera proporcionado al Führer una barbacoa así, o sin ir más lejos a todos estos simpáticos "educadores" que siguen explicándonos que (por supuesto) no venimos del mono, lo somos.

Ágora contiene únicamente un error, pero casi fatal: es la decisión tozuda de Amenábar de proponer una Hipatia fría, ascética y mecánica como un frigorífico y menos humana que la replicante llorona de Blade Runner. Este detalle en el mismo epicentro de la trama dramática hace que la mayoría de espectadores no se vean íntimamente conmovidos por la historia de la protagonista con la que no han podido identificarse. Amenábar se ha equivocado porque pierde un formidable potencial narrativo pero sobre todo, porque nadie es como la Hipatia de la película, por más que busque el inquieto dire no va a encontrar a ninguna persona tan descarnadamente robótica, incluidos pensadores, científicos, filósofos o charcuteros, personajes todos ellos susceptibles de practicar el coito, llegar a la ebriedad, propalar imbecilidades en la escalera de su casa y seguir fervientemente a un equipo de fútbol exactamente igual que cualquier otro hijo de vecino. Pero en fin, los genios son así, testarudos y bajitos (eso se sabe).

Por ahora sigue habiendo tipos que creen que su Rh les dicta misiones épicas y gente que está convencida de que sus dioses y sus testículos les convierten en autorizados ejecutores a pedradas de mujeres (incluso sin dioses ni piedras), pero gracias a Isis y Horus, también sigue habiendo individuos con gafas que trabajan discretamente para que el mundo se siga moviendo y otros que no se cansarán de vacunar cerebros con la sencilla receta de la reflexión.

(A Rouco con todo mi cariño)

ARM











(Y el sabio M. Vicent que explica lo esencial)







sábado, octubre 24, 2009

YO, TAMBIÉN - Café y pan caliente


Yo, también es una peli susceptible de generar ideas a priori y un montón de prejuicios nada más ver el título y el cartel: sale un tipo con síndrome de Down. Y no diré yo que trata de una espía inglés metido en líos con el uranio de los rusos, en efecto, trata (un poco) de lo que parece.

 

Digamos que no es exactamente cine social y punto, la película ni siquiera va de las personas con síndrome de Down (que también) sino más bien del encuentro entre dos personajes absolutamente excepcionales. 


Pablo Pineda en su vida es tan extraordinario como en la película, fue el primer diplomado universitario con Down como lo es el personaje que representa (esto siempre se menciona como un éxito en la biografía de este hombre cuando en mi Facultad las deficiencias genéticas, pero sobre todo intelectuales, de mis profesores suponían una verdadera singularidad científica en sí mismas y para aprobar era más bien conveniente la tara que lo contrario ya que en tal caso lo razonable es la huída, pero las historias de la Complu, la Universidad Española y la puta mili, otro día). Si muchos acuden a ver la historia de un tipo supuestamente excepcional por enfundarse en un esquijama elástico decorado con motivos de inspiración arácnida e ir soltando unas desagradables eyecciones de gomaespuma por las paredes de los rascacielos, no veo motivo alguno para no hacer cola dónde proyecten esta película.

 

Lola Dueñas presenta aquí una de las actuaciones femeninas en español más memorables que recuerdo , se mete en la piel de un personaje reconocible, radical y comprensible al primer vistazo sin que haga falta explicitar nada de su historia. La actriz desaparece y queda sólo Laura, como un tifón, verdadera y proteica (algunas de Pe también las recuerdo y también por "memorables" pero quizás en otro sentido más escacharrotífico y patidifuso...).

 

 

Últimamente se ha puesto difícil hablar de ciertas cosas en una película sin que le llamen al director buenista y cosas peores. No sé si esta película obedece a tan inquietante calificativo, la construcción del argumento y todos sus personajes pretende ser tan compleja como la vida misma, pero les diré que entre sus sorprendentes efectos está el de que no quieras dejar de ver en la pantalla la magnética imagen de Daniel, el personaje de Pablo Pineda. Garantizado. 

 

Advertencia: esta película es un tónico espiritual, un lenitivo que te dibuja al salir una sonrisa de mañana soleada, café y pan caliente. No administrar si se quiere seguir de mala leche toda la tarde. 

 

 

Ustedes mismos.

 

ARM

martes, octubre 20, 2009

LOS LÍMITES DEL CONTROL - El gallipato


El gallipato (Pleurodeles waltl) es un animal magnífico. Se trata del mayor anfibio urodelo de Europa y se caracteriza por presentar crestas caudales pequeñas, algo más desarrolladas en los machos durante el periodo reproductivo. En cada costado se hace visible una hilera de 7 a 10 manchas anaranjadas que coinciden con los extremos de las costillas y por donde, en ocasiones, asoman los extremos de éstas, considerado este hecho como un mecanismo de defensa por diversos autores.

En cuanto a dimorfismo sexual, etc, etc…


Como crítica de cine el gallipato puede resultar extraño, aburrido e incomprensible.

Pues eso no es absolutamente nada comparado con lo que os vais a encontrar si cometéis la osadía de sentaros delante de Limits of control con la única diferencia de que siempre está bien saber algo sobre gallipato. Porque para raro raro, el gallipato.

 

El cine surrealista lo inauguró Buñuel con Un perro andaluz (1929) y La edad de oro (1930), así que estamos bautizados hace mucho tiempo en esto de la ausencia de argumento formal y muy de vuelta de que en una obra de arte (cine incluido) valga absolutamente todo. Éste no es el problema. Lo que es innegociable es el carácter comunicativo del arte, es decir, tiene que emocionar, al menos eso.

 

Buñuel lo consiguió con sus dos películas. Mucho más recientemente y más cercano quizás a las intenciones de Jim Jarmusch, David Lynch también lo logra con su incomprensible y maravillosa Mulholand Drive (2001).

 

Puede que haya en el planeta cuatro o cinco personas capaces de comprender, de  emocionarse y hasta de entretenerse con Los límites del control (probablemente una viva en las montañas del sur de China, sea sordomuda y no la vaya a poder ver nunca). Lo que les puedo asegurar es que yo no soy uno de ellos… y me juego una paella (o una excursión de avistamiento y recuento de gallipatos a la Pedriza) a que vosotros tampoco.

                                                                                                                 

Con lo felices que fuimos con Coffe & cigaretts (2003) y Broken flowers (2005), ay Jim…

 

 

ARM



lunes, octubre 19, 2009

EL OPOSITOR - Imparcialidad Objetiva


Teóricamente, según nuestras leyes todos tenemos derecho a un Juicio justo, uno de los requisitos para ello es un Juez imparcial. Pero yo no soy Juez y ésto no es un juicio aunque mi veredicto es de culpabilidad.

-De hacernos reír, yo os declaro: ¡CULPABLES!
-De entretener, yo os declaro: ¡CULPABLES!
-De conseguir a un convincente (y sorprendente, espero verle mucho más así) Fran Perea, yo os declaro: ¡CULPABLES!

Por ello, os condeno a que sea un éxito.

Podéis ver, de manera gratuita, hasta el jueves 22 y a las 21:45 en los Cines Verdi este estupendo cortometraje del que os hablo y cuya autoría recae en María Giráldez y Miguel Provencio.

BEATRIX KIDDO

domingo, octubre 18, 2009

CÓMICA VIDA - ¿No hay autores teatrales en paro?

Una vez más recurro al famoso dicho: "Nadie puede convertir un mal guión en una buena película". Ahora, apliquemos el aforismo al teatro y a la obra que presenta el grupo catalán Dagoll Dagom. ¿Pueden salvar unos magníficos actores un texto previsible y mediocre? Yo creo que no. Es cierto que los actores son capaces en algunos momentos de arrancarte unas buenas carcajadas debido a su gran actuación, pero son retazos de disfrute dentro de un denso mar de aburrimiento. Se intenta una parodia del mundo del teatro que no funciona, que carece de gracia, mientras que la visión de la vida de los pueblos es simplista (y quizá alguien la pueda considerar insultante en ciertos momentos).

Hay que reconocer que Dagoll Dagom demuestran que se puede ofrecer un montaje teatral de calidad con una escenografía mínima (tres sillas y poco más) y el uso del patio de butacas como segundo espacio. (Por cierto, me pasé la mitad de la obra temiendo que alguno de los actores se abriera la cabeza con los focos pues están colocados a muy poca altura.)


Me encantaría ver a esta compañía y a estos actores trabajando con un buen texto teatral: me imagino que resultaría un espectáculo de una calidad difícil de igualar. Una lástima, la verdad.

FRANK

Teatro Fernán Gómez
Hasta el 1 de noviembre

MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKIO - Sensei Coixet

La he visto hace un tiempo pero puesto que no cejan los aviesos ataques de detractores y críticos creo que quedará zanjado sin titubeo el litigio en cuanto yo (quiero decir: Yo) diga que es cojonuda y punto.

Algo que me ha pillado por sorpresa y que sin embargo era previsible, es la irrupción de una novedosa e inédita ola de inquina y corrosión contra la Coixet (que no sólo contra su película).

La mujer, una freak y una outsider descomunal que se ha dedicado a hacer un cine genéticamente independiente (la gente joven con los calzoncillos por fuera lo llama “indi”) y que para más indi lo rueda en lenguas bárbaras y en sitios tan remotos y exóticos como una autocaravana yanki, una plataforma petrolífera o la isla del Japón.

Los actores, la trama, la sinceridad de los conflictos y lo sanguíneo de los sentimientos caracterizan un cine de factura tan original como impecable. Parecía difícil que le llovieran tortas por “progue, guay, cinespañola, social, guerracivilista etc” porque nada menos tópico y localista que ella, así que en mi atribulada cabeza estaba fuera de la lista de directores/actores en peligro constante de tomatazo (el animal icónico en esto es Bardem, qué duda cabe; en la lista le acompañarían Almodóvar, Fernando León, Medem, etc etc). El caso es que a la gafotas le ha llegado el turno: ya tiene su dosis de inquina nacional (Fernando Fernán Gómez dice que a esto tan nuestro no se le puede llamar envidia, porque para eso habría que desear lo del otro, o sea estar dispuesto a escribir El Quijote o rodar como la Coixet, aquí en La Península se estila más la joda por el éxito ajeno pero sin ánimo de imitar/ponerse a currar).

También oigo/leo que este Mapa es otra más de Coixet. Ni de coña: el referente estético más reconocible de la peli es ni más ni menos que el sensei Wor Kan Wai y por primera vez, siendo sus personajes lógicamente arrabalarios, escorados, raros y autodestructivos, no hay dolor a manos llenas, ni bilis negra, ni ninguna otra peste bíblica que destruya al espectador de pena y desgracia en su sillón. Dentro del mundo Coixet diría incluso que se trata de una película casi colorista, animada, vitalista y feliz (vean a ese disfrutón que lleva dentro el personaje de Sergi López). Sospecho con satisfacción que la Coixet, en esta ocasión, está feliz.

Rarísimo lector, si no has visto la película y tienes a bien leer una sinopsis te echarás las manos a la cabeza y temblarás de miedo ante la posible desgracia que se cierne sobre tu butaca de cine. No creo que ningún otro director español fuera capaz de resolver semejante delirio sin un cacharrazo descomunal. Y sin embargo en la película nada en absoluto chirría y Sergi López está tan contundente, tan inquietante, tan solvente, tan personal, tan exótico y tan ibérico (como un pastor de cerdos leridano) como siempre, y en esta ocasión susurrando y follando (gordolo como está el angelito) en inglés y japonés. Sólo él ya vale un ticket, pero además le acompaña la japonesa de Babel, impagable en su sofisticación hampona-geisha, está la maravillosa banda sonora y el definitivo espolvoreado de delicuescente lirismo que aporta el personaje dedicado a registrar los sonidos del mundo-alrededor y que hace de viejo misterioso y seductor contrapunto de la heroína.

Esto de la acústica es una parcela emergente desde hace tiempo en el arte contemporáneo (creo que le acaba de tocar al Reina Sofía de Madrid) y han crecido como setas en la red páginas dedicadas a éste sutil asunto, era lógico que alguien lo traspasara al medio audiovisual por excelencia que es el cine (véase esta delicia que podría llamarse El mapa de los sonidos de Galicia www.escoitar.org)

Sé que a muchos espectadores no les ha gustado, creo que sobre todo a los que buscaban que alguien detuviera a la asesina o que se resolviese el caso del asunto del suceso del móvil del crimen del homicidio y el rollo ese, quizás quienes se preguntaban en In the mood for love que dónde se conocieron esos chicos tan románticos o qué vio él en ella.

Para colores los gustos.

Para todos los demás, como para un servidor, puede que sea una deliciosa joyita japonesa creada por la exquisita orfebre Coixet.

ARM

(La señorita Noceloni no opina igual, y si de alguien tuviera que fiarme… )



viernes, octubre 16, 2009

CÓMICA VIDA - Comparándose con Chéjov


Y pongo ese segundo título porque según Pep Cruz (director del montaje y actor principal) en este artículo, que está claro que no es de opinión, la obra se define como "un Chéjov a la catalana" calificación que me resulta harto pretenciosa.

Pep Cruz y Noël Olivé salvan el texto y la obra entera con sus interpretaciones. La de Olivé va in crescendo, lo cual gusta: poco a poco el personaje toma intensidad hasta que se hace con la obra.

Pero me sorprendí mirando el reloj porque la obra se me hacía larga y redundante. Le cuesta arrancar y evolucionar. Los 18 euros que cuesta me hubieran dolido al ver el resultado. Hay pocas cosas peores (hablamos siempre de una crítica teatral) que decir que uno se aburrió viendo la obra en cuestión, pero así es la vida.

La comicidad del texto se me hizo escasa, aunque gran parte del público se reía mucho, la mayoría de las gracias se me resultaron previsibles o simplemente no me parecieron graciosas y punto.

BEATRIX KIDDO

Cómica Vida de Dagoll Dagom
Del 14 de Octubre al 1 de Noviembre en el Teatro Fernándo Fernán Gómez
De miércoles a viernes 20:00 horas.
Sábados a las 19:00 y a las 22:00 horas.
Domingos a las 19:00 horas

jueves, octubre 15, 2009

ÁGORA - La estupidez también es inmutable


Ágora, esa gran producción (presupuesto de 50 millones de euros) de Alejandro Amenábar que cuenta la historia de Hypatia, la Filósofa y la historia de la pérdida del saber en nombre de un dios, hablamos del incendio de la Biblioteaca de Alejandría.

Lo penoso de nuestra especie es la incapacidad de aprender de nuestros errores,en la Plaza de París en Berlín se produjo el 10-Mayo-1933 una vergonzosa quema de libros, hoy hay una placa que dice: "donde se incendian libros morirán hombres".

Eso pasó en Alejandría y en Berlín.


Yo me quedo con un sabor agridulce, porque a la película le falta ritmo, una fantástica historia, posibilidades para realizarla, actores para que nos la creamos, pero no termina de convencer. En momentos apasiona (y mucho) y en otros se hace un poco lenta, aunque tampoco sé que podría eliminar el Director pues todo me pareció esencial.

El tema de la religión, recordemos que la película se enmarca en el s. IV d.C. lo cuál implica el ascenso del Cristianismo, es perfectamente actual, lo cuál es triste amigos.

Pero, por supuesto, el personaje principal es Hypatia, defensora del pensamiento crítico, adelantada a su época y creyente en la Filosofía.

Una cosa que me ha gustado mucho son las imágenes y el concepto de la (casi) mágica unión de la paz del Universo, Hypatia es Astrónoma y no deja sus estudios en toda la película, y el caos de la Tierra. Esa mirada desde el exterior hacia donde estamos TODOS.

En algunas entrevistas a astronautas dicen que al principio se fijan en sus países, luego en sus continentes, y luego se dejan de chorradas y se dan cuenta de que todos estamos en el mismo barco. Creo que Hypatia ya lo sabía.

BEATRIX KIDDO

miércoles, octubre 14, 2009

MOON - Claro, con ese papi ya podrás...


Una joya. Eso pienso de la nueva ganadora del festival de Sitges. Empezando por la cartela de la peli, que ya me parece un acierto. La historia es un poco así, un tipo solo, que no solitario, que se ve de repente mareado por una espiral de pocas explicaciones y confusión.
Es la historia de Sam Bell. Un curri al que mandan a la luna por periodo de 3 años en un futuro no muy lejano a ganarse la vida él solito. 
Y que peliculón. Que gustazo. Que originalidad en el planteamiento y que gustazo de puesta en escena. Lo que más agradece uno es que la historia no es traidora consigo misma. Es una peli de ciencia-ficción, si, pero con una humanidad y una personalidad que deleitan.
Los efectos especiales brillan, gracias, por su ausencia. Pero he de decir que la puesta en escena y decorados recuerdan inevitablemente a "2001", sisi, a esa. A esa que todos hemos visto y todos decimos que entendemos perfectamente pero ni perri. El ritmo de la secuancia inicial, esa sensación de flotamiento, ese blanco tan blanco... Pues aquí es lo mismo pero de andar por casa. Una peli de Playmóbil, pero cuánto se agradece. 
Se agradece mucho también que sea la primera peli de Duncan Jones, porque algo así solo presagia cosas buenas.

El tal Sam Bell sólo está acompañado de si mismo (y nunca mejor dicho, como podrán observar) y de un robot que hace las veces de pareja, de compañero, de Pepito Grillo. Y se empatiza hasta con éste nuevo R2-D2 mucho más cutre y también mucho más delicioso. 
En la peli hay un poco de todo, pero de todo hay poco. Muy minimalista, que dirían hoy, pero una vez más, se agradece. Por haber, no hay ni villanos. Aquí el antagonista es otra cosa. Es el curro. Es esa pesada losa llamada capitalismo, esclavismo y alienación. No se asusten, está todo tan bien pensado y de una forma tan original, que Chaplin hubiera disfrutado como un niño con ésta película. Pero también hay un poco de ataque al progreso y todas esas cosas.
Y el trabajo del actor es más que encomiable. Hay que pensar que se ha calzado él todita la película, y no menos encomiable es la labor de la postproducción de imagen por motivos que si desvelara, me lo recriminarían, así que paso.

En definitiva, una hora y media muy agradable y novedosa. Una peli de ciencia-ficción de lo más terrenal y mundana. Conflictos humanos e íntimos en un escenario del espacio exterior. Elementos de cine fantástico para recrear un conflicto de siglos de antigüedad como es la tiranía laboral. Una historia de un curri y su robot contra la injusticia. Una joya.

Dos apuntes a tener en cuenta: 
1. La frase final, antológica.
2. La banda sonora, una preciosidad. Yo me la compro ya. Claro, teniendo el director el papi que tiene... (investiguen).

MORTIMER

EL SECRETO DE SUS OJOS - Campanella a lo Copolla


Y lo digo por lo perfecto de su nuevo regalo (que Francis supo hacerlo alguna vez, hombreporDios). Difícil plantarse y reseñar una película tan... inconmensurable. Puedo prometer y prometo que creo, y digo creo porque tendría que hacer un repaso que ahora no me da la gana hacer, que es la mejor película que he visto éste año. 
Cuesta desentrañar los elementos que hacen de una película majestuosa cuando lo único que se puede decir de ella es "vete a verla y respira cine durante dos horas". 
¿Los actores? De Darín huelga  decir ya nada. No se habla de lo evidente, ni mucho menos de lo evidentemente  exquisito. Verdadero como pocos. Pero es que Campanella va y lo rodea de unos currantes extraterrestres (no veía nada como el personaje que construye Francella desde Sean Connery en "Los intocables"), Soledad Villamil es un placer a la vista, a los oídos y al corazón, Pablo Rago un descubrimiento que no para de deleitarnos... blabla.
¿El guión? Perfecto.  Tan abrumador, tan verdadero, tan humano, tan emocionante, tan cine, coño, que a uno le resbalan las mínimas trampas que, no obstante, se ocultan en alguna escena. Señores, la dialoguización se nos mete por los oídos con esa musicalidad porteña que tanto escuece a veces y que tanto nos gusta cuando el que la amasa es Campanella, o el buen cine argentino, que no sólo es Campanella. Todo suena a cierto. Todo suena a verdad entre los personajes porque son los personajes los que nos hablan, los que nos llegan, los que nos miran a través de sus ojos y, por fin, podemos sentarnos y disfrutar de una película en la que vemos historias y no ficciones. Humanidad y no artificiosidad. Emoción absoluta, sentimiento, que en los tiempos que corren cuesta encontrar en ese cine rodado en castellano que tan declamado suena a veces.
¿La realización? Sublime. Cine puro. Destilado de imágenes y montaje que te emborracha de lleno. Secuencias filmadas con sobriedad, intensidad, un sentido del humor tan fino que te hace llorar sintiendo que aprovechas ese momento para soltar las lagrimillas que has ido acumulando previamente...
En fin, que  en "El secreto..." hay de todo. Hay amor del que no produce náuseas, hay amistad tan verdadera y bonita que sales del cine queriendo cuidar muchomucho a tus amigos, hay crudeza, hay denuncia, hay "me cago en la justicia", hay "otra justicia es posible", hay pudo ser y no fue, hay "uy, que al final igual si que es", hay mucha risa, hay mucho dolor, hay crimen y castigo, hay venganza, hay debates sobre lo mejor y peor de una cárcel o de un tiro de gracia, hay olor a viejos tiempos de dictadura y jueces putrefactos y mafiosos (de los que asustan, no de los de ahora),  ¡pero si hay hasta fútbol!.
Que no le hayan otorgado ni un cero patatero en San Sebastián es una de las muchas cosas evidentes que se pueden decir de ella. Pero ya he dicho antes que en lo evidente no merece la pena detenerse mucho. Valga ese debate para otro tipo de "tiburones" del oficio.  

Vayan a verla, porque Campanella, Darín y sus secuaces les van a emocionar muy mucho, y lo digo con mi cinéfilo corazón en la mano.


Y como dijo Conan, uno de mis referentes indudables, si no me creen..váyanse al infierno.

MORTIMER

CARMEN MAURA SOBRE ALMODÓVAR - No hay más que ver sus películas

"...y nunca estaba frustrado. Ésa es la gran diferencia que encuentro con el Pedro de hoy: que aquel chico nunca estaba frustrado y no tenía de nada. Y el de hoy tiene de todo pero muchas veces está frustrado. O por los no premios o por las críticas o por lo que quieras... Pero hay que tener cuidado de que este trabajo no te coma de esta manera. Yo recuerdo a aquel chico tan feliz todo el rato, que era un gusto, era tan gracioso".

En Versión española, 9-10-2009

FRANK

jueves, octubre 08, 2009

EL SOPLÓN - Ocaso nuclear


No quiera Dios que esta cinta caiga en manos de los responsables de Guantánamo. Sé muy bien para qué la utilizarían.

 

Sólo les confesaré que el más inquietante y siniestro efecto de "su proyección” es la tremenda mala hostia que me ha producido, paradójico tratándose de una actividad de recreo.

 

Pero el efecto más grave es el miedo:

si una película que es cosa de muchos bípedos humanos, jefes y responsables incluidos en la que no se trata sólo del director y éste, pongamos por caso, se cae accidentalmente durante la “gestación del producto”, de bruces y con la boca abierta sobre un botiquín y se zampa de golpe una dosis de alcaloides terriblemente neurotóxica que altera para siempre sus facultades mentales (cosas más raras se han visto), a medida que progresara el rodaje, ¿nadie se daría cuenta de que aquello es un sin-dios y un irritante absurdo que versa sobre “los intríngulis de la producción industrial de un derivado del maiz” (¿!) (sic) o cristo-que-lo-fundó y que no entiende nadie-en-absoluto? ¿Nadie vería que el tipo delira, que está malito, que (probablemente) maúlla y se rasca las orejas con las zarpas de los pies?

 

¿Y nadie internaría al director y aquello seguiría palante? Y digo yo que los del catering habrán hecho lo suyo y los de las luces y los actores y todos los demás y los jefes pagan… y luego llegan los distribuidores y ¡compran la peli! y los proyectores la enchufan sádicamente en las pantallas de los cines, y un tipo en España piensa que debería adquirirla y se la trae y nos la calza en los cines ibéricos…. el resto es historia.

 

Si una cadena de barbaridades de este calibre ha sido posible a pesar de ser necesaria la participación demente de tanta peña, entonces, amigos, a la especie humana no le debe de quedar mucho y será cosa de poco que estalle la primera bomba atómica y luego la siguiente y etc, etc, etc

 

 

ARM

lunes, octubre 05, 2009

SI LA COSA FUNCIONA - Woodiallenismo, una religión


Hay un montón de cosas que están fulminantemente prohibidas a la hora de escribir algo sobre un nuevo estreno de Woody Allen: “No es Annie Hall…”, claro ni mi abuela es un tranvía, “Siempre es la misma película…”, precisamente la que nos gusta,  “Si no actúa él no es lo mismo” no, ni Larry David (calvo, viejo y feo) se parece a Scarlet Johansson, perspicaz …

 

Digamos que yo me sitúo más en el extremo de crítico-parcial-subjetivo-y-tendencioso para el que una película nueva de Woody Allen es simplemente un acto litúrgico/religioso, una nueva peli es el milagro de que Miguel Ángel se enrolle aún regalándonos otra escultura. 


Padezco un sentimiento completamente talibanizado acerca del woodiallenismo. Es ya muy tarde, ¿saben? y son muchas películas las que nos ha regalado el punto este, muchas horas de placer y de risa, varias toneladas de chistes para ir pasando mejor la vida y hasta un cosmovisión completita, prácticamente una forma de ver y comprender el mundo y de pasearse por él. Si lo de San Pablo que iba en sandalias y se caía de los caballos, sirve para algo, no te quiero ni contar lo del gafitas de NY que te explica qué hay que hacer para que tu matrimonio fracase, para ser un perfecto hipocondríaco o para escuchar jazz mientras se intenta cazar una langosta en el baño,  así que está completamente fuera de lugar (y terriblemente sancionado) venir ahora con que si verdes, que si maduras. A ver si se creen que esto de la crítica es libre y gratuito. Nones.

 

Y cuando han pasado más de treinta años de Annie Hall y decenas de películas nos cae todavía un personaje que no puede dormir por la noche porque ve el vacío y el mundo se expande y nada tiene sentido y cree que tiene un melanoma por cada picadura de mosquito y que él es un genio además de “casi Nobel” en mecánica cuántica y el resto de la raza humana son gusanos... Maravilloso.

 

Y sí, gracias a Dios (o sea Woody), es lo de siempre con el puntito esta vez de haberle inyectado una buena dosis de mala hostia al personaje que soporta muy bien el actor de Seinfeld, el cual por lo visto ya practicaba con fruición esto de la bilis, y claro, resulta de lo más terapéutico crear un alter ego que se caga en la madre de Buda y en el alcalde de tu ciudad y en los padres de los niños superdotados y en los niños superdotados y en los paseantes de caniche  y en los campamentos de verano y en los fachas cavernícolas de Texas y  en el jogging y en la vida sana y en los galeristas de arte postneovanguardista y etc, etc, etc.

 

Al simpático judío de Brooklyn le salen las películas engrasadas, torrenciales, rápidas, casi mecánicas y sabe perfectamente qué cosas van bien, como poner a una chavala lo más turgente posible en general, lo más rubia y lo más fértil que pueda ser, al lado de su personaje, que a su vez debe ser lo más zafio, decrépito, miserable, huraño, oscuro, pesimista y torpe que quepa. Eso va bien y la cosa funciona. Y los chistes vuelven a ser de pata negra, tan poco genuinos que sólo él mismo puede no acabar siendo su propio imitador, que es mucho y seguir escribiendo sus evangelios de la risa absoluta. 

 

Sigo asombrado por enésima vez de cómo actúan todos los actores en los productos de este tipo, a sabiendas de que rueda a toda leche y de que no debe “trabajar” precisamente mucho con ellos, y sin embargo vean qué pandilla.

 

En fin, qué más podría decir éste humilde devoto… 

No blasfemen y sobre todo: no se la pierdan, malditos.

 

 

ARM



GROUCHO ME ENSEÑÓ LA CAMISETA - Imprescindible Manuel Vázquez Montalbán


Manuel Vázquez Montalbán escribió tanto sobre estos tiempos ... Estos tiempos en que las casas de las ciudades se han convertido en madrigueras para ver la tele y la globalización ha resultado en que un globalizador “globaliza” a un globalizado.  Este tiempo en que vamos exhibiendo un cilicio cerebral y espiritual hecho de puro a miedo a perder lo que compulsivamente vamos acumulando con la otra mano. En este tiempo en que proclaman diariamente la muerte de la poesía, la novela, la historia y la lucha de clases, quizás nunca estos cadáveres han gozado de mejor salud, explicaba Vázquez Montalbán. En este tiempo en que el sistema se ha tragado cualquier vanguardia, una tras otra, y las devuelve en forma de consumible en un mostrador de El Corte Inglés.

 

En este tiempo en que impulso cerebral se va convirtiendo poco a poco en un canal de televisión y el vacío ideológico se hace oceánico son imprescindibles, como siempre, los vigías, los francotiradores, los lúcidos y preclaros, los hombres capaces de ver y contar lo que los demás, ay, no pillamos. A esta famélica estirpe perteneció Manuel Vázquez Montalbán como uno de sus más prolíficos representantes.

 

Se murió mucho más pronto de lo necesario y hasta entonces su trabajo era tan múltiplo que parecía varios en vez de uno, a sabiendas siempre de que era imprescindible ganarse la vida. Tras su muerte, ni recuerdo del hombre. Es lo normal en estos tiempos en los que el que no vende perece, y lo de este hombre eran siempre fungibles entre los que cabían igual biografías de caudillos, columnas diarias, crónicas políticas, sagas completas de novela negra e ibérica, poesía perlada y decenas de letras de canciones, porque para él el cancionero popular es un medio milenario de transformación social (bien lo sabe el mercado y los políticos, los beatles transforman más que ciento veinte Schopenhauers).

 

No está nada mal que en estos tiempos veloces y amnésicos alguien de vez en cuando recuerde el talento torrencial de este escritor que parecía pandilla y que explicaba verdades tan claras y contundentes como bombonas de butano reventando en tus narices. En el Teatro Español han construido un juguete musical a partir de sus letras para canciones, de sabor lírico, coplero, soul, rockero y hasta can can, y entre medias disparan las tres actrices/cantantes fragmentos escogidos, perlas de este hombre de visión clara.

 

Un espectáculo emocionante sobre un escritor imprescindible.

 

 ARM

viernes, octubre 02, 2009

SI LA COSA FUNCIONA - Un regalo

Hay algunos seguidores de Woody Allen que no entendieron muy bien Vicky, Cristina, Barcelona. Lo comprendo. Seguramente está entre sus peores películas, pero yo no podía dejar de ver sus gafas empañadas delante del ordenador mientras una sonrisa irónica imagina a Penélope Cruz y Scarlet Johanson dandose el filete. Lo dejó bien claro: “Yo escuchaba cómo Bardem y Penélope improvisaban en español y estaba entusiasmado. Luego firmaba los diálogos y todos decían que era un genio”. Si alguien no se ha enterado todavía que Woody se ríe hasta de su sombra es que no ha entendido al personaje. Como me decía ARM, Woody Allen lleva descojonado 34 películas, incluso cuando en los 70 los intelectuales reivindicaban la Nouvelle Vague, mayo del 68 y Andy Warhol, él ya los había parodiado. Y así sigue.
Como el hombre está mayor, ha decidido convertir en su alterego a Larry David, un cómico de televisión creador de la serie Seinfeld. Y el acierto es total porque David tiene mejor planta, más vitalidad, más ironía, pero parece aún más viejo. Un personaje que desde el minuto cero dispara verdades como puños al espectador –literalmente- sobre la religión, el amor, el compromiso, la madurez y la vida occidental. Además recupera el sabor de Manhattan con esta película que recuerda algunas de las más grandes: Desmontando a Harry, Annie Hall, Poderosa Afrodita... casi nada. Un alegato –si esto se puede decir de Woody Allen- sobre la comedia que hay en toda la liberación sexual: del puritano sureño que sale del armario, de la ama de casa abnegada que se pasa los tríos, de la joven que ese enamora del viejo…
Empeñado en filmar una película por año a pesar de la insistencia de los productores en que se tome más tiempo, Woody Allen sigue a lo suyo como un pequeño oasis en el sinsentido de la industria cinematográfica. Por muchos años.

Pitu

jueves, octubre 01, 2009

NI CINE NI TEATRO - Crear un blog

Me gusta especialmente el punto número 8:
http://www.mimesacojea.com/2009/10/blog-para-principiantes-10-consejos.html

FRANK

lunes, septiembre 28, 2009

MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKIO - Una más de Isabel Coixet

Mapa de los sonidos de Tokio es muy... ISABEL COIXET. O sea, sabes exactamente qué tipo de película vas a ver.

Es raro pero hay directores que se encasillan en un tipo y estilo de cine, lo que está bien: cada uno tiene su estilo. Pero muchas veces da la sensación de que no hace falta ver sus películas porque una vez que ves una...

A mí, aunque no lo parezca, me gusta el cine de Isabel Coixet. Soy muy llorona y me encantan los dramones y encuentro que esta directora hace películas para lloronas como yo. Pero también debo decir que la película no es nada excepcional.

El guión es predecible y la historia ya ha sido contada una y mil veces. Aunque no la voy a contar aquí, odio leer esas sinopsis que te terminan contando todo.

Por otro lado, es interesante ver cómo se utilizan los sonidos en la película (el propio título lo dice: los sonidos de Tokyo, de la ciudad, de la protagonista). Eso y la banda sonora son realmente lo mejor de la película.

Los actores también están muy bien y en muchos momentos son los que salvan la cinta (junto con los sonidos) y hacen que el espectador no se duerma, ya que esta película, más que en otras, está impregnada de un ritmo aún más lento del que ya nos tiene acostumbrados Isabel Coixet, quizá en un intento de... imitar el cine asiático. No lo hace del todo mal, pero hay momentos en que se le va la mano.

A los que os gusta esta directora, id a verla porque es muy ella, y a los que no... si no la queréis odiar, ¡mejor no verla!

Noceloni

martes, septiembre 22, 2009

GORDOS - Y "apretaos"



Daniel Sánchez Arévalo nos ofrece su nueva cinta, Gordos, después de Azuloscurocasinegro (a la que le hace un guiño en el guión de su nueva película ) podemos decir que había ganas.

Pero en Gordos se tratan muchos temas, y a través de muchos personajes. Una familia en la que los padres pasan de los hijos, unos mellizos que no podrían ser más diferentes, un gay entrando y saliendo del armario según le conviene, una ingeniera que tiene miedo a que su relación fracase aunque, en realidad, es lo que busca, una pareja de mojigatos donde uno de ellos se empieza a cuestionar cosas y un terapeuta al que le parece más sencillo controlar la vida de los demás que la suya propia.


A veces da la sensación de que se quieren contar demasiadas cosas a través del elenco de personajes y queda raro, en ocasiones, Gordos parece un zoco, un inmenso mercado donde te pierdes y no recuerdas dónde estaba el puesto de especias que tanto te había gustado. Porque Gordos es ése puesto y a veces lo encuentras y a veces no, a veces las especias son dulces y a veces un poco insípidas.


En general en la película los actores representan su papel con gran tino, la mejor Leticia Herrero que aporta una gran frescura con un ligero toque Forqué, puede que acentuado por el papel.

Un mundo en el que nada es lo que parece y en el que nadie es lo que aparenta, la gordura es una forma más de contar la historia, muy afortunada para la trama de la pareja opusina. Una forma más de decir que engordes o adelgaces tomes rayos uva o te aclares la piel somos la misma cosa, con las mismas mezquindades y las mismas bondades.

El final no es algo que le cuadre a todo el mundo, sin embargo a título personal me parece coherente en cuanto a la trayectoria de los personajes y poético en el particular de la pareja encarnada por Daniel Arévalo y Leticia Herrero.

Concluyendo, quizá demasiado abigarrada pero entretenida.


BEATRIX KIDDO

sábado, septiembre 19, 2009

MALDITOS BASTARDOS- Ácido Lisérgico



Se ha estrenado la última película de Quentin Tarantino rodeada de expectación no sólo por la crítica, una vez más dividida con el de Tennessee, sino por la temática.


Y no lo digo yo, lo de la expectación, sino las salas a rebosar de gente deseando ver la película y, a la salida, los emocionados fans dispuestos a volver a verla.


Por mi parte, poco a poco he ido sintiendo cada vez más curiosidad por esta cinta, pese a la sensación que, en su momento, me dejó Death Proof y tras la cual pensé que Tarantino había muerto creativamente, hete aquí con Malditos Bastardos película en la que recurre a la Historia para contarla como él la habría escrito, el final de la II Guerra Mundial a lo Tarantino, que para eso es el Director de sus guiones, joder.


Es tan obvio casi desde el inicio de la cinta qué es lo que pretende que resulta hilarante, algo que también está en el guión por supuesto.



La película es puro cine Tarantino, así que si no te gustaron Pulp Fiction ni Reservoir Dogs mi recomendación es que no pierdas tu tiempo pero disfrutes o no con el cine de éste director, hay que reconocerle el mérito de haberse convertido en un género en sí mismo.


La venganza vuelve a ser un hilo conductor de la trama y no renuncia a sus "enfrentamientos mexicanos", a sus clásicos planos ni a sus fetichismos o manías (pies, mecheros zippo)



Tiempos, la cinta dura 160 minutos, si tienes problemas de próstata lo pasarás mal amigo. Mi problema fue el hambre así que se recomienda haber realizado una ingesta de alimentos previa entrada a la sala.


Malditos Bastardos no se hace larga en general sin embargo la conocida cadencia de Tarantino en ciertas escenas se dá también en esta película. En la mayoría de los momentos con fundamento pero a veces rompe un poco el ritmo.


Actores, Christoph Waltz ganó el premio a mejor actor en Cannes por Malditos Bastardos y desde luego su interpretación es excelente, se llega a sentir asco por él al igual que por Daniel Brühl. Pero el que sorprende, una vez más, es Brad Pitt con esa imitación del acento sureño y unas poses continuas, es un motivo más para ver la película en Versión Original


Hay algunos cambios bruscos de idioma (del francés al inglés, también hablan en alemán) cambios que se intentan argumentar pero que no se sostienen desde un punto de vista lógico.


Algo importante, la música, una nueva Banda Sonora imponente y a la vez extraña para la temática, la mayoría son de Enrio Morricone aunque también hay de Bowie, vamos que no te deja indiferente. Pero no desentona pues la película tiene un cierto toque a western.


BEATRIX KIDDO

viernes, septiembre 11, 2009

ANTICHRIST - Diversidad de sensaciones


Salgo con la sensación de que no soy lo suficientemente inteligente para comprender la última película de Lars Von Trier. Siento que se me escapa algo. Entonces... ¿la culpa ha sido suya por no llegar a un espectador medio como yo o ha sido mía por no haber leído suficientemente a Freud?

Algunas sensaciones sí tengo claras. Por ejemplo: creo que es la película con las imágenes más desagradables que puedo recordar. Esto es un aviso para que no os pase como a la espectadora que se sentó delante de mí, que se tapaba los ojos con la mano y le preguntaba a su acompañante masculino "¿puedo mirar ya?". Quizá era esto lo que pretendía el bueno de Lars.

Más sensaciones indudables. Lars Von Trier sabe (y se atreve a) utilizar la nueva tecnología digital para la estética visual y sonora de la película. Lo que hace unas décadas costaba meses de trabajo y una enorme inversión económica a la que sólo se enfrentaban los grandes estudios de Hollywood y otros pocos, ahora está al alcance de cualquiera. Sin embargo, los directores siguen rodando con mentalidad analógica. Al menos hay que reconocer al danés su capacidad de aprovechar lo digital. ¿Alguien más se anima? Aconsejo, a propósito, escuchar detenidamente la película.

Y otra cosa que hay que reconocerle es su capacidad de dirigir actores. No en vano a Charlotte Gainsburg se le otorgó el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes. (No es la primera vez que una actriz dirigida por él recibe el premio.)


Con todo, prefiero al Lars Von Trier que te agarra el estómago y te manipula desde ahí.

FRANK

Se aconseja ver (sobre el mismo tema) Secret sunshine.

martes, agosto 25, 2009

VACACIONES DE FERRAGOSTO - Quizá llegar a viejo


Gianni es un hombre de cincuenta y tantos que vive con su madre excusándose en el “delicado estado de salud” de la misma, algo que también aprovecha para no trabajar.


Pero las deudas les aplastan y se ve forzado a albergar en su casa a otras tres ancianas durante el puente del 15 de agosto, en Italia, una fiesta muy familiar y de amistades cercanas. El dinero que irá recibiendo por ello se convertirá en un protagonista más por su importancia en el manejo de voluntades.


A lo largo de la cinta se va viendo la evolución en las relaciones de los personajes, sin florituras argumentales y con un tratamiento casi documental de la cámara en algunas ocasiones.

La película funciona en la amabilidad y en toques de humor que la salpimientan como todos los platos que Gianni prepara y que tienen un aspecto suculento. Sin embargo tiene reflexiones muy duras como la soledad de la vejez, la pérdida de la autonomía, el pensar en ser un estorbo para tus familiares y el saber que el respeto a las canas no se lleva.


Vacaciones de Ferragosto es, en el fondo, una puñalada o sólo un bofetón, dependiendo de lo cerca que se encuentre uno de la Tarjeta Dorada. Es un oasis, en el desierto de la vejez, de la monotonía, poco antes de que no haya nada más.



BEATRIX KIDDO



miércoles, agosto 12, 2009

Alternativas -

Ante los Veranos de la Villa, los Veranos del Patio Maravillas en su oferta gratuita de Cine+Cena.

En lo demás no puede competir en igualdad de condiciones, pero en esta categoría El Patio me ha ganado, al menos a mí.

BEATRIX KIDDO

miércoles, agosto 05, 2009

¿Pero qué es la crítica?


Visto aquí.

jueves, julio 30, 2009

DESPEDIDAS - Volver a los orígenes

Cuando me enteré de los candidatos al Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa (vaya título enorme para un premio, a propósito) pensé que estaría difícil la elección: La clase y Vals con Bashir era películas muy diferentes pero compartían algo: una calidad sobresaliente. Entonces llegó la gran noche y una desconocida (para mí) película japonesa, Despedidas, les arrebató "la preciada estatuilla". ¿Qué película es ésa?, pensé. ¿Y por qué no la veo en nuestra cartelera? Cinco meses después, los cines Verdi nos dan la oportunidad de verla (en pantalla grande, sin piratear, si vives en Madrid o en Barcelona...; si vives en Cádiz, supongo que no te queda otra que recurrir a...).

Despedidas es una película sencilla y bien contada. El protagonista abandona Tokyo para volver a su pequeña ciudad. Tengo la impresión de que, últimamente, veo muchas películas que tratan de la vuelta a los orígenes y a una vida menos complicada (estresante, que dirían algunos) que la que se lleva en las grandes ciudades. Creo que el cine, como reflejo de la sociedad, nos está queriendo decir algo.

Me gustaron muchos detalles de Despedidas. El primero, que la razón de volver a la pequeña ciudad sea el reconocimiento de que no se posee el talento suficiente para la música. Hay que ser muy valiente para planteárselo y ser sincero con uno mismo. Lo más difícil es ser sincero con uno mismo. Con los demás, es pan comido. Si se quiere, claro. También me pareció un acierto que, para hablar de la alegría de vivir, se haya recurrido a una profesión que trabaja con muertos. Muchos amigos me han hablado de una serie llamada A dos metros bajo tierra que, por lo visto, también va por ahí.

Quizá la mujer del protagonista, por poner algún pero, sea demasiado complaciente. Tal vez haya momentos sensibleros. Pero se compensan con creces con el humor negro de la primera parte del filme. Definitivamente recomendable.

FRANK

miércoles, julio 29, 2009

EL GRAN ATASCO - Como te iba contando


Un coche, Maya, el señor Gallardo y toda una vida.




Con esos ingredientes, Fernando Sánchez-Cabezudo ha escrito, dirige e interpreta una obra divertida e interesante.


Maya y el señor Gallardo se conocen en la carretera y sin haberlo planeado sus vidas se verán unidas por ese acontecimiento. Todo lo que les acontece podría haberles sucedido en la ciudad, o no pero a ellos les pasará en su coche porque se han quedado atrapados, para toda la vida, en el “Gran Atasco”.


Pero, ¿de qué huía Maya? ¿cuál es su pasado oscuro? Esa parte de la historia me recuerda un poco a “Locos por Alabama”.


Con una música estupenda y unos actores (Sánchez-Cabezudo y Ana García Cerdeiriña) que hacen brillar el texto, y que potencian el empleo del gesto, tanto que a veces parecen actores de cine mudo, “El Gran Atasco” es una obra divertidísima, algo de lo que ya os advertíamos por aquí


BEATRIX KIDDO

miércoles, julio 22, 2009

PAISITO - Para no olvidar

Este viernes se estrena Paisito, una película dirigida por Ana Díez y protagonizada por (el gran) Emilio Gutiérrez Caba y María Botto. Paisito es una historia de amor en dos tiempos, a través de dos niños que viven el golpe de estado uruguayo y que se reencuentran en España veinte años después. El genial guión de Ricardo Fernández-Blanco se lo presentó a la directora Ana Díez cuando todavía era alumno suyo y, una década después, el proyecto se ha transfomado en película.
La dictadura uruguaya no es tan mediática como la chilena o la argentina, quizás porque no tuvieron a un Pinchet o a un Videla al frente. En aquella ocasión los salvapatrias fueron una junta militar que dio un golpe de estado (1977 - 1985) para frenar el fantasma comunista. Dado que era un país pequeño y no habían matado a estadios enteros como en otros países, pasó un poco más desapercibida. Y, además, la operación Cóndor orquestada por el genocida Henry Kissinguer ya había acostumbrado a Latinoamérica al horror como para preocuparse por un país tan pequeño. Esta vez los terribles bolcheviques que iban a socializar Latinoamérica eran los tupamaros, un movimiento de liberación nacional formado por estudiantes y trabajadores que desataron el golpe cuando interrumpieron la retrasmisión de un partido de la selección de fútbol uruguaya.
La película juega bien con las metáforas, con el miedo a las palabras en una situación en donde hay que medirlas bien. La relación clave de la película se establece entre un exiliado republicano español que trabaja de zapatero (-Dónde está su republicanismo? -En las cunetas de España, dice el personaje) y el jefe de la policía, que ve como su cargo se militariza y debe tomar partido a pesar de sus convicciones.
Ahora más que nunca (año 2009 y un nuevo golpe de estado) conviene revisar una historia prácticamente desconocida, y no olvidar que aunque las películas traten de evitar el maniqueísmo (nos atraen más los personajes ambiguos) siempre hay asesinos y asesinados.
Que quede clarinete.
Pitu

martes, julio 21, 2009

ASHES OF TIME - Lo esperado

Mi teoría es que Wong Kar Wai siempre hace la misma película. Esto no es ni bueno ni malo. Simplemente es su forma de entender el arte. El cine, en este caso. Ahora llega a las pantallas Ashes of time, una película de 1994, que se ha restaurado para disfrute del público. Quien concozca el cine de Wong Kar Wai no se va a llevar ninguna sorpresa. Simplemente va a encajar una pieza más en el puzzle de su cine: entre Chungking Express y Fallen Angels.

Ashes of time trata de un amor complicado. Es una película donde la estética visual es primordial (sin que esto signifique que se relegue a un segundo plano el argumento). Es una película que contiene ciertos símbolos (las jaulas para pájaros, el desierto, el cielo, las estaciones...) que cohesionan el filme; son parte de su argamasa. En pocas palabras, es puro cine Wong Kar Wai. Que nadie se espere otra cosa.

¿Conocéis los gráficos que explican la evolución en botella de los buenos vinos? Así veo la carrera cinematográfica de Wong Kar Wai: evoluciona hasta su punto álgido, In the Mood for Love, y a partir de ahí comienza el declive. Es el mismo vino, pero según cuándo lo tomes, te sabrá mejor o peor. ¿O seré yo el que evoluciono y me avinagro?

FRANK

miércoles, julio 15, 2009

TRES DÍAS CON LA FAMILIA – Falsas Apariencias



Léa se ha ido a estudiar a Toulouse pero ahora se ya no desea volver porque allí quiere edificar su vida junto a Séb, su novio.

Piensa dejar una carrera con la que no se siente cómoda. Huir de las imposiciones y la hipocresía.

Quizá se fue lejos para escapar de su familia. Quizá hace todo eso para molestarles. O quizá lo hace porque lo siente así, porque necesita ser diferente a todo lo que ha dejado atrás.

Pero ahora su abuelo se ha muerto y Léa se ve obligada a regresar por unos días al abotargado ambiente de los Vich i Carbó en el que es importante aparentar que todo va bien y en el que hay un tremendo escalón generacional entre los padres y los hijos.

Tres días con la familia es el retrato de una familia burguesa, más tirando a la clase alta que a la media, en la que las sonrisas de cuchillos están presentes también en el entierro del patriarca del clan. Un patriarca que se había ganado muchas enemistades entre los suyos.



Unos personajes bien definidos en su mayoría capaces de enfrentarnos a las relaciones familiares en un momento en el que las emociones están a flor de piel y en el que se nos presentan las típicas ovejas negras y, por supuesto, los trapos sucios y los tiernos recuerdos. Ambos hacen sentir escalofríos al espectador.

Una tremenda frialdad en las relaciones, un distanciamiento en momentos tan duros plasma la situación de una familia quebrada.

El emborracharse para afrontar la mentira vivida tras años de infeliz matrimonio, y sobre todo de infeliz separación.

Y la ira. Ante la histeria de la madre, ante la cobardía del padre, ante la pasividad del tío, ante la arrogancia y falsedad del otro tío, ante la altivez de la tieta y ante el quiebro en su vida pues sus planteamientos se ven truncados. Ante todo ello, la ira, el rencor, de una joven Léa.

Sin embargo, la familia irremediablemente nos une pues somos nosotros mismos.

BEATRIX KIDDO

lunes, julio 13, 2009

TETRO - El pasado no se puede borrar

Lo malo de los personajes misteriosos y terriblemente atormentados es que, cuando se desvela su razón de ser, pueden defraudar. Es un envite arriesgado. Es un arma de doble filo. Por un lado, la intriga está asegurada, ya que el espectador no deja de preguntarse qué ocurrió en el pasado. Quiere conocer la historia. Pero, por otro lado, cuando todo se desvela, se corre el riesgo de llegar a un "¿y eso era todo?".

Ir a ver una película de Coppola después de trece años sin una película suya en las salas (creo que aquí ni siquiera se estrenó Juventud sin juventud) hace que vaya al cine con muchas expectativas. Y ya se sabe lo que ocurre casi siempre cuando se tienen grandes expectativas. Me gustaría sentarme en la sala de cine sin saber quién ha dirigido la película, pero eso es imposible.

Ahora bien, hay algunos aspectos que nadie puede negar: la fuerza visual de las imágenes, la maestría con que está rodada, tener la gran inteligencia (la de la mayoría de los genios) de rodearse del mejor equipo (¡qué bellas y perfectamente insertadas coreografías!), el acierto de elegir a Vincent Gallo (rostro perfecto para alguien atormentado).

Coppola trata el tema que más le ha obsesionado en su obra (reconocido multitud de veces por él mismo): la familia. Tetro es un melodrama de familia operístico y visual. Seguramente, sea una metáfora de su familia. Quizá sus familiares disfruten más de la película. O, al menos, entiendan cuál es el origen de la metáfora.

Tetro defrauda si se compara con otras películas de Coppola, pero se encuentra por encima de la media que ofrece la cartelera. Desde luego ha sido valiente: ha vuelto a rodar cuando seguramente ganará más dinero si se ocupa de sus viñedos. El pasado no se puede borrar: ni el del personaje protagonista de la película, ni el del director.

FRANK